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UE / Se alcanza un acuerdo histórico

Publicado el 21/07/2020

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Tras duras negociaciones, se ha logrado alcanzar un acuerdo sobre el Fondo de Recuperación de la UE, que alcanzaría los 750.000 millones de euros, correspondiendo 390.000 millones a subvenciones y el resto, a créditos. Uno de los puntos más destacables es que se financiará a través de emisiones de deuda de la UE, institución que goza de las máximas calificaciones crediticias lo que permite acceder a los mercados con unas condiciones muy ventajosas. Además, este Fondo de Recuperación se ha aprobado junto con el nuevo Marco Financiero Multianual para los próximos siete años, que ascendería a 1,07 billones de euros. Es un acuerdo histórico, que supone un paso significativo de solidaridad e integración europea para poder superar la crisis por Covid-19.

Líneas principales del acuerdo

El importe total del Fondo de Recuperación finalmente se confirma en 750.000 millones de euros, a pesar de los esfuerzos de los "cuatro frugales" por reducirlo significativamente. De estos fondos, 390.000 millones de euros se distribuirán a través de subvenciones (ligeramente inferior a los que reclamaban los países del sur, pero sustancialmente superior a que lo defendían los "cuatro frugales"), y los 360.000 restantes a través de créditos.

La CE establece que el 70% de las subvenciones se entreguen durante el periodo 2021-2022, de acuerdo a criterios inicialmente propuestos por la CE: analizando la evolución de variables como desempleo y renta per cápita durante el periodo 2015-2019. El 30% restante de las subvenciones se distribuirá en 2023 y, en esa ocasión, se tendrá en cuenta la caída acumulada del PIB en 2020 y 2021, variable que se calculará en junio de 2022. Respecto a los créditos, se establece como regla general que el volumen concedido no supere el 6,8% de la RNB del país que lo solicite.

Según estos criterios, España podría recibir 140.000 millones de euros (el equivalente al 11% del PIB español) en seis años. De esta cantidad, 72.700 millones corresponderían a subsidios y el resto a préstamos.

Para vencer la resistencia de los "cuatro frugales", el acuerdo mantiene la reducción de las aportaciones al presupuesto plurianual de los contribuyentes netos, vía rebates (equivalentes al tradicional "cheque británico") para Alemania, Países Bajos, Suecia, Austria y Dinamarca. De este modo, durante los próximos siete años, la rebaja en las aportaciones ascenderá a algo más de 53.000 millones de euros, con Alemania y Países Bajos como los grandes beneficiados (48% y 25% de la rebaja total, respectivamente). Además, existe cierta condicionalidad: para lograr los fondos, los países deben proponer reformas e inversiones que deben estar dirigidos a cumplir con las recomendaciones específicas de la Comisión Europea. Por ejemplo, en el caso español suelen hacer referencia a la sostenibilidad de las pensiones, inversiones sociales, educación o transición energética y digitalización

Valoración del acuerdo

Aunque ha costado, la aprobación del Fondo de Recuperación supone un hito para la UE en su lucha para paliar las consecuencias económicas del Covid-19, que ha aprobado el presupuesto más abultado de su historia (1,8 billones de euros para 2021-2027). Los 750.000 millones recién aprobados, con casi la mitad en subvenciones no sujetas a una condicionalidad estricta, deben sumarse a los más de 500.000 millones ya aprobados en abril, repartidos en 240.000 millones en líneas de créditos MEDE (sin condicionalidad para gastos relacionados con el coronavirus), 100.000 millones de euros de los programas de empleo SURE y a los 200.000 en créditos del BEI. En total, la potencia de fuego de la UE, sumando el plan de reconstrucción aprobado y el resto de medidas de abril (1,29 billones de euros en total), representan un 9,5% del PIB de la UE. Además, esta cifra se complementaría con las medidas ya adoptadas por los diferentes gobiernos nacionales: Alemania, medidas fiscales de casi un 9,0% del PIB, en Francia, casi un 8,7% (incluyendo las últimas medidas a presentar a finales de agosto), en Italia, casi un 5,0% del PIB, y en España casi un 3,5% del PIB (en todos los casos, datos del FMI). Por tanto, pueden ya compararse con las tomadas en EEUU que ascienden a casi un 14% del PIB, según el FMI.

No obstante, la distribución de las ayudas no será inmediata. Primero, el Parlamento europeo y el resto de parlamentos nacionales han de aprobar el plan adoptado por la CE. Aunque este trámite se da por seguro, han de cumplirse unos plazos: el 70% no empezará a ser efectivo hasta comienzos de 2021 y, para el 30% restante, hay que esperar hasta 2023.

Aunque dada la gravedad de la crisis, el programa pueda quedarse corto y la llegada de los recursos demorarse más de lo que sería ideal, la valoración solo puede ser positiva. Se ha demostrado sensación de urgencia y logrado superar grandes diferencias para evitar posponerlo a después del verano. El hecho de que Alemania y Francia hayan colaborado estrechamente en todo este proceso ha contribuido a dar una señal de unidad a los mercados. El Fondo de Recuperación va a ser financiado con emisiones de deuda de la CE, lo que representa un importante paso hacia una mayor integración. Además, contribuye a reducir las divergencias provocadas por la crisis, reduce el riesgo de fragmentación financiera y quita presión al BCE que, hasta ahora, había sido el máximo responsable de sostener la economía de la eurozona y en salir a su rescate. En suma, el acuerdo concede a la UE herramientas necesarias para contribuir de manera decisiva en la recuperación y, más concretamente, en la reactivación de la UEM. 

Reacción de los mercados

Los mercados financieros han celebrado el acuerdo alcanzando por la UE. En primer lugar, el euro, que ya anticipó este final apreciándose en las sesiones previas, hasta niveles superiores a 1,14 con el dólar (llegó a un máximo de 1,146 eur/usd), y ahora se mantiene por encima, sin sucumbir, de momento, a una recogida de ganancias (en lo que llevamos de mes avanza un 1,9% frente al dólar). Este acuerdo viene a reforzar las expectativas favorables al euro que hemos venido defendiendo desde hace semanas, aunque por delante tiene una resistencia importante en 1,149 eur/usd, máximos de principios de marzo. La superación de esta referencia, que intuimos puede no ser fácil, abriría las puertas para revisar al alza nuestra previsión para finales de año, probablemente hasta niveles entre 1,17-1,18 eur/usd.

En segundo lugar, el impulso que ha supuesto en la solidaridad fiscal de la UE y la posible moderación que provocará en la presión sobre las cuentas públicas de los países más castigados por la pandemia a partir de 2021 han provocado caídas en las tires de los bonos periféricos. Además, la probabilidad de que las agencias de rating vuelvan a reducir el rating de alguno de estos países se ha reducido considerablemente. En los dos últimos días, la rentabilidad del bono italiano a 10 años ha descendido 10 pb y el español 8 pb, rompiendo soportes relevantes en 1,2% y 0,4%, respectivamente, y situando sus respectivas primas de riego en los niveles más bajos desde finales del mes de febrero; en el caso de España cede por debajo de los 80 pb. Tras dicho movimiento y a la vista de los niveles alcanzados por las primas de riesgo, el recorrido bajista de sus tires debería ser ya limitado, aunque no puede descartarse que puedan extender dicho movimiento hasta la zona del 1,00% el italiano y el 0,25% el español.

Finalmente, los principales índices de las bolsas europeas también han reaccionado con subidas entre el 1% y el 2%, destacando los valores cíclicos sobre los de naturaleza más defensiva. En el Ibex (+2%, 7600 puntos), por ejemplo, sobresalen las ganancias del sector bancario y los valores ligados al turismo, mientras que las utilities se quedan rezagadas. Lo importante es que este nuevo impulso que parece ponerse en marcha puede intentar superar los máximos que se alcanzaron a principios de junio, tras los cuales se puso en marcha un proceso de consolidación lateral que ha llegado hasta el momento actual. De conseguir esa ruptura y, si la bolsa de EEUU apoya en el movimiento, las bolsas europeas tendrían por delante un margen de revalorización adicional de entre un 4% y un 6%. Volviendo al Ibex, su siguiente objetivo se situaría en los 8000 puntos y, por lo que respecta al Stoxx 600, podría dirigirse a los 400 puntos..

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