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Europa quiere liderar la lucha contra el cambio climático

Publicado el 19/02/2020

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La Comisión Europa, bajo presidencia de Ursula von der Leyen, se ha fijado seis grandes retos en los que Europa debe avanzar en los próximos seis años y la lucha contra el cambio climático es uno de ellos. El llamado Green Deal recoge el plan de actuación para hacer de Europa el primer continente con cero emisiones de efecto invernadero. El cambio a tecnologías de “bajo carbono” supondrá grandes oportunidades de crecimiento y de inversión, pero también riesgos a sectores estratégicos. Para implementar el Green Deal, la UE intentará movilizar 1 billón de euros en inversiones en los próximos 10 años. Este será un tema clave en las negociaciones de los presupuestos de la UE para el periodo 2021-2027, que se iniciarán el jueves 20 de febrero y serán los primeros sin Reino Unido.

¿Qué es el "cambio climático" y qué implicaciones tiene?

El concepto "cambio climático" hace referencia a la variación global del clima en la Tierra. Esta variación se refleja en todos los parámetros climáticos (temperatura, precipitaciones, vientos...) y puede deberse, bien a causas naturales, bien a la acción del hombre. En la actualidad, existe un amplio consenso científico en torno a que nuestro modo de producción y consumo energético está dejando una profunda huella en el planeta y está provocando una significativa alteración climática global. De hecho, la temperatura media de la Tierra se ha incrementado en 1,1ºC desde el inicio de la revolución industrial, allá por 1880, lo que supone el mayor ascenso registrado en los últimos 65 millones de años.

Como consecuencia de este calentamiento global estamos asistiendo a una mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, sequías, huracanes más virulentos, lluvias torrenciales), que tienen un coste elevado en vidas humanas y en términos económicos. Por ejemplo, McKinsey estima que, si no se toman medidas, de aquí a 2050, la población que vivirá en zonas afectadas por olas de calor aumentará entre 700 y 1.200 millones personas y las horas de trabajo que se perderán por calor y humedad extremas se incrementarán en casi un 20%, provocando pérdidas globales de entre 4 y 6 billones de dólares, que representarán un 3,5% del PIB mundial (1,5% actual)[1].

Las zonas más afectadas en los próximos años por los efectos del cambio climático serán mayoritariamente, las economías emergentes, pero las economías desarrolladas tampoco serán inmunes. En concreto, en Europa, la región del Mediterráneo es la más expuesta a los efectos negativos de la subida de temperaturas global y la que afronta los mayores retos. La Comisión Europea (CE) ha estimado que, si no se toman medidas y las temperaturas a final del siglo fuesen 3,5ºC superiores en media a las actuales, el PIB de la UE se recortaría en 190.000 millones de euros, equivalente a una pérdida del 1,8% del PIB actual.

Según la CE, los fenómenos meteorológicos extremos duplicarán su frecuencia, lo que tendría efectos devastadores: las muertes por olas de calor podrían alcanzar los 200.000; el coste de las crecidas de los ríos superaría los 10.000 millones de euros; cerca de 8.000 km2 de bosque podría arder en el sur de Europa (el equivalente a 1,2 millones de campos de fútbol); y el número de personas afectadas por la sequía se multiplicaría por siete. Además, si tenemos en cuenta que casi el 30% de la población de la UE vive a menos de 50 kilómetros de la costa, el impacto de la subida del nivel del mar sería catastrófico: a final de siglo, el coste anual ascendería a unos 60.000 millones de euros y la población afectada superaría los 2.000.000 de personas, frente a un coste de 1.250 millones de euros y 102.000 personas afectadas en la actualidad[2].

Las graves consecuencias de "cruzarse brazos" y no actuar explican que, desde hace unos años, se hayan reconocido como prioridades en todo el mundo la puesta en marcha de políticas de adaptación al cambio climático y de reducción del riesgo asociado a los desastres naturales. De hecho, se han tomado iniciativas globales ambiciosas, como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015 y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres de 2015[3]. Recientemente, la UE ha reforzado su compromiso y quiere darle un significativo impulso en los próximos años, como se recoge en el Green Deal o Pacto Verde presentado en diciembre de 2019.

¿Qué es el Green Deal o Pacto Verde de la UE?

Es un plan que recoge unas cincuenta actuaciones concretas para luchar contra el cambio climático y lograr que en 2050 Europa sea el primer continente con emisiones cero. Estas medidas tienen la finalidad de iniciar una transición hacia una economía limpia y circular, reducir la contaminación y las emisiones y proteger la biodiversidad. Es decir, pretende transformar la economía de la UE en un modelo totalmente sostenible, que implicará cambios en el modelo social y económico. Como parte del Pacto Verde, se incluye una Ley Climática Europea, la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030, la nueva Estrategia Industrial, el Plan de Acción de la Economía Circular y la Estrategia "de la granja a la mesa", entre otras.

El Pacto Verde es parte integrante de esta estrategia de la Comisión para aplicar la Agenda 2030, que recoge los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas[4]. En el marco del Pacto Verde, la Comisión reorientará el proceso del Semestre Europeo de coordinación macroeconómica a fin de integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y situar la sostenibilidad y el bienestar de los ciudadanos en el centro de la política económica, y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en el centro de la elaboración de políticas y la acción de la UE.

¿Cómo se financiará el Green Deal

La Comisión Europea pretende movilizar, al menos, 1 billón de euros en los próximos diez años para financiar inversiones sostenibles. Estos fondos se obtendrían por diferentes vías, como se describe a continuación.

•  La mitad de esta cifra, unos 503.000 millones de euros, correrá a cargo del presupuesto europeo (el equivalente al 25% del presupuesto europeo en la próxima década). De este modo, se generará una cofinanciación nacional, que aportará otros 114.000 millones de euros adicionales.

•  El InvestEU movilizará unos 279.000 millones de euros de inversión pública y privada[1]. Se trata de garantías con cargo al presupuesto de la UE para que el Banco Europeo de Inversión (BEI) y otros socios puedan invertir en proyectos de más riesgo, atrayendo así a inversores privados.

•  Mecanismo para una Transición Justa. Diseñado para facilitar la transición energética de todos los países y contempla inversiones por 100.000 millones de euros en el periodo 2021-2027, cifra que se elevaría hasta los 143.000 millones de euros, si se extrapola a diez años. Se trata de un elemento fundamental y es el primer paso para avanzar en las metas establecidas en el Green Deal.

•  Fondos de Innovación y Modernización, que aportarán unos 25.000 millones de euros. Son totalmente independientes del presupuesto de la UE y se obtendrán con las subastas de derechos de emisión de carbono. El resto de la financiación está vinculada, de una forma a otra, al presupuesto de la UE.

¿En qué consiste el Mecanismo para una Transición Justa y cómo se financiará?   

La CE es consciente de que no todos los Estados miembros parten del mismo punto para iniciar la transición, ni tiene la misma capacidad de respuesta. Por ello, la CE ya ha aprobado el Mecanismo para una Transición Justa que recoge las estrategias para facilitar la transición sin que nadie se quede atrás. Todas las regiones necesitarán financiación y el Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo se ocupa de ello, pero el Mecanismo de Transición está pensado, específicamente, para proporcionar apoyo a aquellos países más dependientes de combustibles fósiles para mitigar el impacto socioeconómico de la transición. Por ejemplo, los países más beneficiados, en esta primera fase, serán los más dependientes del carbón: Polonia y Alemania a la cabeza (27% y 12% de los fondos, respectivamente); España sólo recibiría un 4%.

Para lograr este propósito se movilizarán un mínimo de 100.000 millones de euros durante el período 2021-2027 (143.000 millones de euros si ampliamos el plazo a diez años), que se articularán en torno a tres pilares de financiación.

•  Fondo de Transición Justa. Contará con su propia partida presupuestaria por unos 7.500 millones de euros. Los estados miembros aportarán, por cada euro procedente del Fondo, un mínimo de 1,5 euros y un máximo de 3 euros, procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo Social Europeo Plus y, además, deberán aportar recursos nacionales adicionales. El nivel de cofinanciación se fijará en función de la categoría de la región en la que se encuentren los territorios. En conjunto, la financiación del Fondo podría alcanzar entre 30.000 - 50.000 millones de euros durante 2021-2027.

•  Régimen específico para una transición justa en el marco de InvestEU, que pretende atraer a inversores privados y que movilizaría hasta 45.000 millones de euros, respaldados por 1.800 millones de euros con cargo a la partida que ya está contempla para el InvestEU en los presupuestos elaborados para 2021-2027 de la UE (la partida total asciende a unos 15.200 millones de euros).

• Instrumento de préstamo al sector público, que movilizaría entre 25.000-30.000 millones de euros, con un respaldo presupuestario de 1.500 millones de euros y un préstamo del BEI de 10.000 millones de euros. La CE pretende presentar en marzo de este año una propuesta legislativa para crear este nuevo instrumento de financiación.


[1] Climate risk and response. McKinsey Global Institute. Enero 2020.

[2] Climate impacts in Europe. Joint Research Centre. European Commission. 2018

[3] En junio de 2017, Donald Trump anunció la retirada de EEUU de este acuerdo.

[4] Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son un llamamiento a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo. En 2015, todos los Estados miembros de la ONU aprobaron 17 objetivos como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la cual se establece un plan para alcanzar los Objetivos en 15 años.

[5] InvestEU es el nuevo programa europeo de inversiones, sucesor del plan Junker.

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