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España / Segunda caída consecutiva de la producción industrial

Publicado el 07/02/2019

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Tras una continua pérdida de vigor a lo largo del año, lastrada, fundamentalmente, por el debilitamiento de la demanda externa, la producción industrial (IPI) cerró 2018 con el menor avance en cinco años, apenas un 0,3% (+3,2% anterior). Al intenso frenazo del pasado ejercicio contribuyeron casi todas las actividades, pero especialmente maquinaria y equipo, productos metálicos y, sobre todo, suministro de electricidad y gas. En cambio, mejoran levemente material de transporte y productos informáticos.

La duda es si el empeoramiento observado en el sector industrial responde a factores transitorios, en especial el peor comportamiento de nuestros mercados de exportación, o si la caída de la mayor parte de las ramas de actividad señala la entrada en una fase de debilidad.

El mal tono del IPI se intensificó en los últimos meses del pasado año: por segundo mes consecutivo, se contrajo en diciembre, un 6,2% interanual, el peor registro en seis años; en consecuencia, el acumulado del 4T18 arroja una caída notable (-3% vs +0,4% en julio-septiembre).  

 

El empeoramiento en el tramo final del año es prácticamente generalizado por actividades, con la excepción de refino de petróleo, que registra ritmos dinámicos, y, dentro de las ramas de bienes de consumo no duradero, la alimentación, que mantiene un tono estable, en contraste con los malos registros de fabricación de bebidas y ramas textiles. Por el lado negativo, también destaca el deterioro de bienes de consumo duradero, como fabricación de muebles, y de equipo, en especial vehículos de motor.  

Las actividades más dinámicas en el conjunto de 2018 fueron material de transporte (+5,4%) y productos informáticos (+7,7%), en contraste con los fuertes descensos, superiores al 4%, de distribución de agua y confección. Por su parte, las actividades que tuvieron una mayor contribución positiva al crecimiento global del IPI (+0,3%) son fabricación y reparación de maquinaria y equipo (más de tres décimas) y material de transporte (0,15 puntos). En cambio, detrajeron crecimiento distribución de agua, vehículos de motor (una décima cada una) y, sobre todo, electricidad y gas (casi tres décimas).

Tras este resultado, y después de cinco años de crecimientos (+10,6% acumulado), el IPI sigue muy lejos de los niveles pre-crisis (casi un 22% por debajo). No obstante, el comportamiento es muy heterogéneo por actividades: algunas (pocas) ya han recuperado dichos niveles (alimentación, química, refino y farmacia), pero en otras la distancia es extraordinaria, superior al 60% (muebles e industrias extractivas).

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