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España / Mejora la situación económica de los hogares, pero no recupera los niveles anteriores a la crisis

Publicado el 26/06/2018

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A pesar de la mejoría observada en los últimos años, más de la quinta parte de la población sigue en riesgo de pobreza y aún son muchos los hogares que se enfrentan a dificultades económicas.

Los ingresos medios de los hogares, en máximos de cinco años[1]

Por segundo año consecutivo, el ingreso medio neto de los hogares españoles creció en 2016, y lo hizo al ritmo más alto en ocho años: un 3,1%, hasta 27.558 euros, la cifra más alta desde 2011, pero todavía un 8,3% inferior al máximo anterior al estallido de la crisis. Por lo que respecta al ingreso medio por persona, aumentó un 3,4% hasta 11.074 euros, el más alto desde 2009, gracias a la creación de empleo.  

Por grupos de edad, los mayores de 65 años son los que cuentan con mayores ingresos: 12.528 euros (15.370 euros considerando el valor del alquiler imputado[2]), cantidad que supera en un 13,1% la media del conjunto de la población. Además, es el único grupo que ha visto aumentar su renta desde 2008 (+7,2% vs
-2,2% para el total). En el extremo opuesto se sitúan los más jóvenes (menores de 16 años), con unos ingresos de 8.354 euros.

  

Más de la quinta parte de la población sigue en riesgo de pobreza

Se reduce con cierta intensidad la tasa de riesgo de pobreza[3], siete décimas hasta el 21,6%, la más baja en cuatro años, pero casi dos puntos más que en 2008; teniendo en cuenta el valor del alquiler imputado, dicha cifra se reduce al 19,7%, una décima menos que el año anterior.

Los jóvenes son los más afectados por la pobreza: más del 28% de los menores de 29 años, cifra que casi duplica la de los mayores de 65 años (14,8%); considerando el alquiler imputado, la brecha se amplía notablemente. En todo caso, el único grupo donde aumenta el riesgo de pobreza es, precisamente, el de los mayores de 65.

Por CC.AA., la tasa de pobreza relativa (sin alquiler imputado) se acerca al 40% en Extremadura, mientras que en Navarra se sitúa en el 8,3%; con alquiler imputado, se reduce ligeramente la distancia entre los extremos.

El nivel de estudios determina, en gran medida, la situación económica

Como se observa en los gráficos siguientes, a mayor nivel de formación de las personas, mejoran los ingresos y se reduce el riesgo de pobreza.

En 2016, una persona con estudios superiores tenía una renta media de 17.714 euros (teniendo en cuenta el valor del alquiler imputado), cifra que supera en un 62,7% la de otra que haya alcanzado un nivel educativo equivalente a la primera etapa de educación secundaria; por su parte, la tasa de riesgo de pobreza se sitúa en el 9% y el 24,9%, respectivamente.

Se reducen los hogares con dificultades

El porcentaje de hogares que llega a fin de mes con algún grado de dificultad se reduce por tercer año consecutivo, casi nueve puntos hasta el 52%, el más bajo de la serie, que arranca en 2004. Dentro de este grupo, desciende, sobre todo, los que manifiestan llegar con mucha dificultad (seis puntos hasta el 9,3%), mientras que aumentan ligeramente los que llegan con cierta dificultad (siete décimas hasta el 27,7%).

No obstante, aún son muchos los hogares que se enfrentan a alguna dificultad económica. El porcentaje de hogares incapaces de afrontar gastos imprevistos cae a mínimos desde 2009 (37,3%, ocho décimas menos que el año anterior), pero todavía está lejos de los mínimos pre-crisis (29,9%). Por su parte, el porcentaje de hogares que en los últimos 12 meses ha tenido algún retraso en pagos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, electricidad, comunidad, etc.) se reduce un punto hasta el 7,4%, el más bajo desde 2011, pero dos puntos por encima del mínimo de 2006.

El 34,4% de los hogares no se puede permitir ir de vacaciones al menos una semana, lo que supone cinco puntos menos que en 2016 y un nuevo mínimo histórico.

De la tabla y gráficos siguientes se desprende que los hogares canarios y andaluces son los que más dificultades presentan, en contraste con los hogares vascos y navarros.

Por último, el indicador AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social[4] disminuye 1,3 puntos, hasta el 26,6% de la población residente en España, el menor porcentaje desde 2010. Todos los componentes del indicador se reducen, especialmente el que se refiere a la baja intensidad en el empleo.


[1] La Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) tiene como objetivo proporcionar información sobre la renta, el nivel y composición de la pobreza y la exclusión social en España. Para ello, se recogen los ingresos del año natural anterior a la entrevista, así como otras preguntas sobre condiciones de vida que se refieren al momento de la entrevista; es decir, las variables sobre ingresos se refieren al año 2016, mientras que las demás preguntas se refieren a 2017.

[2] Valor de la vivienda en la que reside el hogar, cuando ésta es de su propiedad o la tiene cedida gratuitamente. La probabilidad de disponer de vivienda en propiedad aumenta con la edad.

[3] Porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza. Este umbral se fija en el 60% de la mediana de la distribución de ingresos por unidad de consumo de las personas: en 2017, con datos de ingresos de 2016, para los hogares de una persona se situó en 8.522 euros, mientras que para hogares compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años fue de 17.896 euros.

[4] La población en riesgo de pobreza o exclusión social es aquella que está, al menos, en una de estas situaciones: (i) en riesgo de pobreza, (ii) en hogares sin empleo o con baja intensidad en el empleo (sus miembros trabajaron menos del 20% del total de su potencial de trabajo durante el año de referencia), o (iii) con carencia material severa, definida como la carencia de, al menos, cuatro de estos conceptos: no puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año, una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días, mantener la vivienda con una temperatura adecuada, no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal o en compras a plazos en los últimos 12 meses, no puede permitirse disponer de automóvil, teléfono, televisor o lavadora.  

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