Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal (Tecla de acceso S)

Búsqueda avanzada

Está usted en:

Comienza el contenido principal

España / Las compraventas cayeron en 2019, pero hay señales de reactivación en los últimos meses del año

Publicado el 12/02/2020

Descargar documento completopdf

Tras cinco años consecutivos de expansión, la compraventa de vivienda cerró 2019 con un balance negativo, lastrada a partir de junio por el cambio en la ley hipotecaria. Sin embargo, la demanda se recuperó en los dos últimos meses del año, señalando que lo peor podría haberse quedado atrás.

En 2019, las operaciones de compraventa de vivienda retrocedieron un 3,3% hasta 501.085 unidades, la primera caída desde 2014, cuando el sector inició su reactivación, acusando el deterioro generalizado de las expectativas de los agentes y los efectos negativos de la puesta en marcha en junio de la Ley de Crédito Inmobiliario. A pesar del mal balance de año, los registros de noviembre y, sobre todo, de diciembre (mejor registro mensual en la serie desde 2007), reflejan que el ajuste podría haber sido transitorio y que la mayor parte del deterioro asociado al cambio legislativo ya se habría quedado atrás (las operaciones cayeron a tasas de dos dígitos anuales en agosto y septiembre).

Entre tipos de vivienda, el deterioro fue más acusado en la vivienda usada (suponen el 80% del total de transacciones): cayeron un 4,2% en el conjunto del año tras crecer por encima del 10% en 2018. Por su parte, las operaciones de vivienda nueva se moderaron de forma significativa respecto al 2018 (+1,2% vs +10,2%), pero se mantienen creciendo por tercer año consecutivo. Este diferente comportamiento no debe sorprender, teniendo en cuenta que la vivienda usada comenzó a recuperarse antes de la crisis (desde 2014) y con tasas mucho más elevadas (tasas del 50% interanual en 2015) que la vivienda nueva, que no anotó tasas positivas hasta 2017 (tres años más tarde) y con tasas más modestas.

Entre Comunidades, la mayor parte del deterioro de las compraventas en 2019 se produjo en Madrid, donde las operaciones cayeron un 7,5% en el balance del año y restaron 1,6 p.p. a la tasa interanual del total nacional; es decir, solo Madrid explica casi la mitad de la caída del total de operaciones. También destacan negativamente Comunidad Valenciana, Canarias, Cataluña y Baleares, todas ellas Comunidades que estaban creciendo a ritmos de dos dígitos en 2018 y 2017, por lo que parece que se trata de un efecto comparación negativo respecto a la fortaleza de años anteriores. Por el contrario, las regiones que peor se habían comportado a lo largo de esta recuperación, se están mostrando ahora algo más dinámicas, si bien es cierto que su peso en el total es mucho menor: destacarían los casos de Castilla La Mancha (Guadalajara y Toledo serían las que más están creciendo), Extremadura, Galicia (la mejora se concentra, exclusivamente, en A Coruña), Ceuta y Murcia.

En términos relativos al número de hogares, en 2019 se realizaron 27 operaciones por cada 1.000 hogares en el total nacional (según el censo de 2018), siendo la Comunidad Valencia, Andalucía y Murcia las Comunidades que registraron, proporcionalmente, un mayor número de operaciones. Por el contrario, las CCAA que peor ratio tienen respecto al número de hogares serían Galicia, Extremadura y Asturias.

Bajo este contexto de enfriamiento de la demanda tras años de fuerte dinamismo, los precios de la vivienda mantienen la tendencia de moderación: el índice de precios de viviendas repetidas (IPVVR) se desaceleró en el 4T19 (6,3% interanual frente al 73% anterior), si bien aún se mantiene creciendo a tasas históricamente elevadas (+7,2% en media de 2019 vs +8,2% registrado en 2018).

En balance, la demanda de vivienda cierra el año en negativo, debido a que la leve tendencia de desaceleración que ya venía mostrando el sector se ha visto distorsionada por el impacto negativo de la nueva Ley de Crédito Inmobiliario, que ha dilatado los plazos de compraventa. No obstante, ese efecto parece transitorio y, de hecho, la mejora de las compraventas en noviembre y, sobre todo, diciembre, refleja que la mayor parte del deterioro asociado al cambio legislativo comienza a dejarse atrás. En este sentido, las perspectivas para los próximos meses son relativamente favorables, dada la estabilidad del conjunto de la economía, el buen tono del mercado laboral, las señales de mejora de la confianza de las familias, el aumento del SMI y el mantenimiento de favorables condiciones de financiación podrían permitir un aumento de las compraventas a lo largo de 2020.

Acceder a los números anteriores

Bankia Estudios

Compartir:

Síguenos

Actualidad

Fin del contenido principal