Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal (Tecla de acceso S)

Búsqueda avanzada

Está usted en:

Comienza el contenido principal

España / La inflación cierra 2018 con otra intensa caída

Publicado el 15/01/2019

Descargar documento completopdf

Tras la senda alcista observada en la primera mitad de 2018, cuando llegó a situarse por encima del 2%, impulsada por el componente energético, la inflación se ralentizó sensiblemente en el tramo final del ejercicio (más de un punto los dos últimos meses). Se redujo cinco décimas en diciembre hasta el 1,2%, la más baja desde abril, de modo que la media del año se sitúa en el 1,7% (2% en 2017). Como ya sucedió el mes anterior, la contención de precios fue casi generalizada, pero destaca, especialmente, el comportamiento de los precios energéticos, al hilo de la corrección del precio del petróleo.

El cierre del pasado ejercicio ha sido mejor de lo previsto inicialmente, lo que ha mejorado las expectativas de inflación para 2019. Si bien esperamos que a lo largo del año se mantenga una suave senda ascendente, interrumpida en los meses de verano, hasta cerrar en el entorno del 1,7%, la media anual se situaría en el 1,3%.

Respecto a dic-17, la tasa de inflación repuntó ligeramente en 2018 (una décima). A ello contribuyeron, en primer lugar, los bienes industriales no energéticos, cuyos precios crecieron un 2,1%, en contraste con la tasa negativa de un año antes (-0,3%). Destaca el repunte de artículos para el hogar y de uso personal y, en menor medida, electrodomésticos, medicamentos y objetos recreativos.

Los servicios también tuvieron un comportamiento ligeramente alcista en 2018, ya que su tasa de inflación se incrementó dos décimas hasta el 1,5%, impulsada, sobre todo, por comunicaciones, turismo y hostelería y precios asociados a la vivienda, debido, a su vez, al encarecimiento de electricidad, gasóleo para calefacción y agua. En cambio, los precios del transporte apenas crecieron un 0,2%, frente al 1,9% de un año antes, a lo que contribuyó la moderación de carburantes y combustibles (2,8% vs 3,8%).

 

La alimentación tuvo un comportamiento desinflacionista el pasado año, dado que sus precios aumentaron un 1,3% (1,7% en 2017). Por componentes, contrasta la contención en el caso de alimentos elaborados (0,5% vs 1,2%), gracias a tabaco, aceites y grasas, con el repunte de la tasa de inflación de los frescos, cuatro décimas hasta el 3,2%, la tasa de cierre más alta en seis años, impulsada por el alza de patatas, frutas y cereales.

En cuanto a la inflación de los productos energéticos, tras registrar tasas de dos dígitos entre julio y octubre, concluyó el ejercicio con un intenso freno (2,1% vs 2,6% el año anterior), gracias a la evolución antes comentada de carburantes y combustibles, que contrarrestó la de electricidad y gas.  

Por segundo mes consecutivo, la inflación subyacente se situó en el 0,9%, una décima por encima de la de dic-17.      

Por último, la inflación armonizada (IPCA) también cerró 2018 en el 1,2%, idéntica tasa a la del año anterior. De este modo, el diferencial con la media de la UEM, cuyo dato es provisional, vuelve a situarse en terreno negativo (-0,4 puntos, el doble que un año antes).

Acceder a los números anteriores

Bankia Estudios

Compartir:

Síguenos

Actualidad

Fin del contenido principal