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España / La economía logra mantener el superávit corriente

Publicado el 28/02/2020

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A pesar del peor entorno exterior, la economía española sigue generando superávits en la balanza por cuenta corriente, un factor fundamental para seguir reduciendo la elevada deuda externa y que da muestras de la solidez de la actual expansión. Tras anotar a lo largo de 2019 una evolución de menos a más, incluso con una intensa mejoría en el tramo final, el año cierra con un superávit similar al del año anterior (1,9% del PIB).  

La balanza por cuenta corriente anotó en los últimos meses de 2019 un comportamiento muy positivo; en este sentido, el superávit en diciembre asciende a 2.213 millones de euros, un 20,4% más que el año anterior y el mejor registro en dicho mes desde 2014.

Tras una evolución de menos a más a lo largo del ejercicio, 2019 cierra con un ligero aumento del superávit, el primero en tres años: un 2,8% hasta 23.940 millones de euros, si bien en términos relativos se mantiene estable en el 1,9% del PIB. La mejoría de la balanza corriente el pasado año se explica, fundamentalmente, por el buen comportamiento del saldo comercial[1], cuyo déficit se corrige por primera vez en tres años, un 5,5%, gracias a la reducción del saldo negativo energético (-7,5% hasta 23.242 millones de euros), mientras que el déficit no energético prácticamente se estanca: apenas crece un 0,3% hasta 8.737 millones. Por su parte, el superávit de la balanza de turismo aumenta muy levemente, un 0,2% hasta 46.414 millones. Por último, la balanza de rentas es la única que empeora, al aumentar su déficit un 8,3% hasta 10.115 millones.  

Dentro de la balanza de bienes y servicios, las exportaciones crecen en 2019 un 2,5%, ocho décimas menos que el año anterior, mientras que las importaciones se frenan con más intensidad y crecen por debajo de las exportaciones (+2,3% vs +6,1% en 2018):

•·        Entre las exportaciones, las de bienes avanzan un 1,8%, casi la mitad que el año anterior, lastradas por el retroceso de las ventas energéticas (-6,3% vs +2,5% las energéticas); por su parte, los ingresos por turismo se frenan, aunque muy levemente, y crecen un 3,2% (+3,5% anterior).

•·        En cuanto a las importaciones, los pagos por turismo mantienen su elevado dinamismo, si bien se ralentizan sensiblemente (+9,4% vs 15,7%). Por su parte, las compras de bienes también sufren un intenso frenazo (+1%, casi cinco puntos menos que en 2018), como consecuencia de la fuerte caída de las importaciones energéticas (-7%), en contraste con el avance que mantienen las no energéticas (+2,4%).

Por lo que respecta a la balanza de capital, cierra 2019 con un superávit de 5.194 millones de euros, un 10% menos que el año anterior. De la suma de los saldos corriente y de capital se obtiene una capacidad de financiación de la economía de 29.137 millones, cifra muy similar a la de 2018 (29.051 millones).

En cuanto a la balanza financiera (excluido el Banco de España), registra en 2019 un saldo neto positivo de 13.045 millones de euros, lo que significa que las inversiones de españoles en el exterior superaron a las de extranjeros en España, algo que viene sucediendo desde hace cinco años; es decir, hubo una salida neta de fondos, aunque muy inferior a la de los años anteriores (45.535 millones en 2018). El buen comportamiento de la inversión directa y, sobre todo, de la otra inversión fue parcialmente contrarrestado por el deterioro del saldo de inversión de cartera:

•·        El saldo de la inversión directa vuelve a terreno positivo (15.079 millones vs -15.188 millones en 2018), gracias al incremento de los activos (inversiones de españoles en el exterior), superior al de los pasivos (inversiones de extranjeros en nuestro país): 17.996 millones y 2.918 millones, respectivamente; esta última cifra contrasta con la del año anterior (40.620) y es la más baja de la serie, que arranca en 1993.

•·        Por su parte, el saldo de la otra inversión (62.564 millones) es el más alto en siete años (46.148 millones en 2018): al aumento de los activos por 62.406 millones se añade la leve reducción de los pasivos por 158 millones.  

•·        Por último, la inversión de cartera es la única que registra un saldo negativo, algo que no sucedía desde 2015 (-55.638 millones vs 12.991 millones el año anterior): los pasivos aumentan muy por encima de los activos (91.492 millones y 35.859 millones, respectivamente).


[1] Datos de comercio de bienes (energéticos y no energéticos) en términos de Aduanas.

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