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España / La deuda pública frena el proceso de desapalancamiento

Publicado el 17/07/2018

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La corrección del notable endeudamiento acumulado en los últimos años es un elemento clave para consolidar la actual fase expansiva de la economía española. No obstante, el esfuerzo realizado por el sector privado está siendo contrarrestado por el prolongado deterioro en el caso de las AA.PP., limitando la capacidad de la política fiscal para afrontar un debilitamiento del crecimiento económico.

La deuda total de la economía española[1] aumentó en el 1T18 un 1,1% trimestral, el ritmo más alto en cuatro años, hasta 3,38 billones de euros, nuevo máximo histórico; por su parte, en términos de PIB, crece cuatro décimas hasta el 287,9%, quebrando la senda descendente, prácticamente ininterrumpida, de los últimos tres años y medio.

  

Por un lado, la deuda del sector privado se contrajo un 0,2% hasta 1,84 billones de euros, el 156,4% del PIB, mínimo desde 2004; en términos consolidados, se sitúa en el 137%, tan sólo cuatro puntos por encima del umbral fijado por la CE en el Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos (PDM)[2].

Por el contrario, la deuda de las AA.PP. registró el mayor avance desde el arranque de 2016, un 2,6% hasta 1,54 billones de euros[3] (131,5% del PIB). En consecuencia, contrasta el intenso ajuste de la deuda privada desde máximos (-21,8% y 61,7 puntos de PIB) con el extraordinario incremento de la pública desde mínimos: se ha multiplicado por 3,6 y ha crecido en 92 puntos de PIB.

Se prolonga el desapalancamiento de los hogares

La deuda de los hogares cayó un 0,2% trimestral hasta 710.902 millones de euros, un nivel similar al existente en la primera mitad de 2006 y equivalente al 60,5% del PIB: hay que retroceder hasta el 2T04 para encontrar una ratio menor. En tasa interanual, la caída de la deuda mantiene una tónica de continua ralentización desde 2014, en este caso cuatro décimas hasta el 0,8% (-22,4% desde los máximos de 2008).

En términos de la renta bruta disponible (RBD), la deuda se reduce 1,1 puntos hasta el 98,7% (102% un año antes).

Por otro lado, la adquisición neta de activos financieros en el primer trimestre fue la más elevada en dicho periodo desde 2007 (10.751 millones de euros vs 7.288 millones en el 1T17). Esta cantidad procede, básicamente, de la mayor contratación de fondos de inversión (10.475 millones) y de depósitos transferibles (9.258 millones), mientras que se redujeron el efectivo (-2.835 millones), las acciones cotizadas (-2.277 millones) y, sobre todo, los depósitos a plazo (-11.742 millones).

Teniendo en cuenta que los activos registraron una intensa pérdida de valor (-30.446 millones de euros), sobre todo por participaciones en el capital y fondos de inversión, el saldo total de activos financieros se redujo un 0,9% trimestral, la mayor caída en dos años, hasta 2,13 billones de euros; en tasa interanual, el retroceso es del 0,2%.  

En cuanto a la riqueza financiera neta de los hogares, se contrajo un 1,2% trimestral, mientras que, en términos interanuales, se estancó; el volumen total (1,36 billones de euros) equivale al 189% de la RBD, cuatro puntos menos que al cierre de 2017.

El endeudamiento empresarial, en mínimos desde 2005

La deuda de las empresas (préstamos y valores representativos de deuda) registró en el 1T18 una caída del 0,1% trimestral hasta cerca de 1,13 billones de euros, el 95,9% del PIB, un punto menos que en el trimestre anterior: se trata de las menores cifras desde el 3T06, en términos de volumen, y desde el 2T05, en términos relativos. En tasa interanual, la deuda cayó un 2,6%, el doble que en el 4T17 y la mayor corrección desde el 1T16 (-21,5% acumulado desde máximos).

Por cuarto trimestre consecutivo, se redujo el saldo de los préstamos de instituciones financieras hasta un total de 553.000 millones de euros, el 49,1% de la deuda total de las empresas, muy lejos de los máximos, tanto en términos de volumen (971.534 millones de euros en el 1T09) como en porcentaje sobre el total (llegó hasta el 68,5% en el 1T08).

Por otro lado, debido a las mayores amortizaciones, la reducción del saldo de deuda fue compatible con un aumento de la deuda neta contraída entre enero y marzo (6.598 millones de euros vs 20.051 millones un año antes): la mayor contratación de préstamos del resto del mundo y, sobre todo, de otras empresas contrarrestó la caída en el caso de los préstamos de instituciones financieras. 

Por lo que respecta a la adquisición neta de activos financieros en el 1T18, se situó en 7.140 millones de euros, casi cuatro veces menos que un año antes: destacan los incrementos de acciones y de préstamos a largo plazo al resto del mundo y otras empresas.

Dada la fuerte pérdida de valor sufrida (-60.451 millones de euros), el resultado es un descenso del 1,4% trimestral y del 1,2% interanual (las mayores caídas de los últimos dos años) en el saldo total de los activos financieros de las empresas hasta 2,35 billones de euros.


[1] Sin incluir instituciones financieras.

[2] El PDM tiene como objetivos reforzar la supervisión macroeconómica y prevenir y corregir situaciones de riesgo, como elevados déficits por cuenta corriente, endeudamientos insostenibles o burbujas del mercado de la vivienda.

[3] Este concepto de endeudamiento es más amplio que el que tiene en cuenta la CE en términos del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE): este último, que se sitúa en el 98,8% del PIB, incluye las obligaciones brutas de las AA.PP. en efectivo y depósitos, títulos representativos de deuda (computados por su valor nominal y no por su valor de mercado) y préstamos, excepto los pasivos emitidos por Administraciones en manos de otras Administraciones; descontados dichos pasivos entre Administraciones, la deuda de las AA.PP. se reduce al 111,5% del PIB.

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