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España / El superávit corriente, en máximos históricos

Publicado el 28/02/2017

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Gracias al buen tono del turismo y a la corrección de los déficits de rentas y, fundamentalmente, de energía, aprovechando el abaratamiento del petróleo, la balanza por cuenta corriente mostró una continua mejoría a lo largo de 2016, de modo que cerró con el cuarto superávit consecutivo y el mayor de la serie: 22.306 millones de euros, el 2% del PIB, frente al 1,4% alcanzado el año anterior.

Por lo que respecta a la balanza financiera, la economía española está generando capacidad de financiación desde hace cinco años: 26.859 millones de euros en 2016 (2,4% del PIB vs 2% el año anterior). Ello permitió reducir, por segundo año, los pasivos exteriores netos (salidas netas de capitales) por 87.636 millones (65.344 millones en 2015): esto se derivó, sobre todo, de las elevadas inversiones de españoles en el exterior, especialmente directas y de cartera, mientras que los extranjeros desinvirtieron ligeramente en España (sobre todo préstamos y depósitos; es decir, deuda exigible), si bien siguieron aumentando las inversiones directas (más estables y relacionadas con la actividad productiva). En definitiva, generar capacidad de financiación es clave para seguir corrigiendo la posición deudora frente al exterior, uno de los principales desequilibrios de la economía española.

La balanza por cuenta corriente registró en dic-16 un superávit de 3.409 millones de euros, el décimo consecutivo y un 13,3% superior al del mismo mes de 2015. De este modo, 2016 cerró con un superávit de 22.306 millones de euros, cantidad que supera en un 51,5% la registrada en 2015 (2% del PIB vs 1,4%).

 

La mayor parte de la mejoría del saldo corriente el pasado año procedió de la balanza energética[1], cuyo déficit se redujo un 37,8% hasta 16.237 millones de euros, mínimo desde 2003; en cambio, el saldo no energético fue negativo por primera vez en cinco años (-2.516 millones). Por su parte, la balanza de rentas también contabilizó un déficit, pero fue el más reducido desde 2000: poco más de 10.000 millones de euros, un 12,9% menos que en 2015, ya que los ingresos crecieron tres veces más que los pagos (+3,7% vs +1,3%). Por lo que respecta al superávit de turismo, se amplió ligeramente, un 2,3% hasta un nuevo máximo histórico, 36.040 millones.

Dentro de la balanza de bienes y servicios, las exportaciones crecieron en 2016 un 3,3%, dos puntos menos que en 2015, lastradas por el debilitamiento de las ventas de bienes no energéticos (+1,5%, la tasa más baja desde 2009), en contraste con el empuje de las ventas energéticas (+6,4%). Por su parte, los ingresos por turismo crecieron al mayor ritmo desde 2011 (+7,1%). Por lo que respecta a las importaciones, también se ralentizaron con intensidad (+1,7% vs +5,5% anterior); en este caso, el mayor dinamismo correspondió a los pagos de turismo, que registraron el ritmo más alto en 11 años (+18,1%), mientras que las compras de bienes retrocedieron levemente (-0,4%), debido a la fuerte caída de las energéticas (-23,4%), junto con el freno de las no energéticas (+3,4%, casi cuatro veces menos que en 2015).

Tal y como ha puesto de manifiesto la CE en su reciente informe sobre España y la corrección de sus desequilibrios, para seguir corrigiendo los elevados pasivos exteriores netos de nuestra economía, será necesario mantener superávits corrientes durante un largo periodo de tiempo, incluso en escenarios de crecimiento e inflación favorables (ver la siguiente tabla). Teniendo en cuenta que el impacto positivo derivado del abaratamiento del petróleo desaparecerá progresivamente, será preciso incidir en factores más estructurales, en especial avances en las mejoras de competitividad.  

Por otro lado, si al superávit corriente le añadimos el de la balanza de capital (4.552 millones de euros, un 35% inferior al de 2015), se obtiene una capacidad de financiación de la economía de 26.859 millones de euros (+23,6%), lo que supone también el mejor registro de la serie (2,4% del PIB vs 2% anterior).

En cuanto a la balanza financiera (excluido el Banco de España), en 2016 registró las mayores salidas netas de capitales en cuatro años (-87.636 millones de euros vs -65.344 millones un año antes), lo que supone un aumento de los activos netos frente al exterior. Estas salidas procedieron de todos los tipos de inversiones, especialmente las otras inversiones y las de cartera (-35.016 millones y -33.723 millones, respectivamente). Por su parte, las inversiones directas registraron salidas netas por 21.228 millones.  

Las salidas netas de capitales el pasado año fueron el resultado de las ligeras desinversiones de extranjeros en España (de cartera y otras inversiones) y, sobre todo, de las elevadas inversiones de españoles en el exterior. En el caso las inversiones de cartera, las realizadas por los españoles en el exterior ascendieron a 24.904 millones de euros, las más bajas de los últimos tres años, mientras que los extranjeros desinvirtieron en España (-8.820 millones) por primera vez desde 2012.


[1]   Datos de comercio de bienes (energéticos y no energéticos) en términos de Aduanas.

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