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España / El dinamismo de la economía facilita el cumplimiento del objetivo de déficit

Publicado el 31/03/2017

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Por primera vez desde 2008, las AA.PP. españolas cumplieron el objetivo de déficit marcado por la CE: la brecha entre ingresos y gastos, excluidas las ayudas al sistema financiero, se redujo desde el 5,08% hasta el 4,33% del PIB, cuando el límite estaba situado en el 4,6%. A este comportamiento contribuyeron el buen tono de la actividad y el mercado laboral, las favorables condiciones de financiación y ciertas medidas adoptadas por el Gobierno, como (i) cambios en los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades (aportó unos 2.000 millones de euros hasta noviembre), y (ii) acuerdo de no disponibilidad y adelanto a septiembre del cierre de la Administración, lo que supuso un ahorro de 4.675 millones.

Por Administraciones, contrasta el deterioro de las cuentas de la Seguridad Social (déficit del 1,62% del PIB, cuatro décimas más que en 2015), lo que refleja un grave problema estructural, con la mejoría en el resto de los casos: muy leve en la Administración Central (-2,5% vs -2,6%) y mucho más intensa en las CC.AA. (-0,8% vs -1,7%), mientras que las Corporaciones Locales aumentaron su tradicional superávit (una décima hasta el 0,6%).

Tras un año relativamente cómodo en términos de consolidación fiscal, el ajuste necesario en 2017 para lograr el objetivo de déficit será superior a los 13.000 millones de euros hasta situarlo en el 3,1% del PIB; el peso recaerá, sobre todo, en la Administración Central, que deberá reducirlo hasta el 1,1%.

El déficit de las AA.PP., en términos de Contabilidad Nacional, se redujo el pasado año un 11,7% hasta 48.187 millones de euros[1], cantidad equivalente al 4,33% del PIB (5,08% en 2015) y que supone el mejor balance desde 2007. Esta cifra mejora en tres décimas el límite fijado por la CE y reduce el esfuerzo a realizar en 2017, si bien dicho objetivo fue suavizado varias veces desde el 2,8% inicial[2].

A pesar del esfuerzo fiscal de los últimos años (desde 2009 el déficit se ha reducido en 6,7 puntos de PIB), España sigue presentando el mayor desequilibrio de la UEM, siendo, junto con Francia, los dos únicos países que superan el límite del 3% y que, por tanto, se mantienen dentro del Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE).

En un ejercicio en el que la economía española sorprendió positivamente, con un crecimiento del PIB (+3,2%) superior al previsto inicialmente, los ingresos del conjunto de las AA.PP. crecieron un 1,5%, la mitad que el año anterior y el ritmo más bajo desde 2013; dado que dicho ritmo fue inferior al del PIB nominal (+3,6%), su peso se redujo por segundo año consecutivo, siete décimas hasta el 37,9% del PIB, mínimo en cuatro años. Por su parte, los gastos (excluidas las ayudas al sistema financiero) prácticamente se estancaron (-0,1% y +0,3% con ayudas), de modo que su peso sobre el PIB se redujo 1,5 puntos hasta el 42,2%: hay que retroceder hasta 2008 para encontrar un porcentaje menor.

Por lo que respecta al déficit primario (sin pagos por intereses), se redujo medio punto hasta el 1,51% del PIB, mejorando en tres décimas el objetivo fijado en el Plan Presupuestario 2017 (en el Programa de Estabilidad 2016-2019 era 0,8%).

Administración Central

El déficit de la Administración Central (sin ayudas financieras) aumentó el año pasado en volumen (+0,6% hasta 28.019 millones de euros), algo que no sucedía desde 2013. Aunque en términos de PIB se redujo levemente, una décima hasta el 2,52%, dicha cifra supera el objetivo fijado (2,2%). Este resultado se deriva del retroceso, tanto de los ingresos (-1,4%, la primera caída en tres años) como de los gastos (-1,1% sin ayudas y -0,3% con ellas, lo que supone el cuarto descenso consecutivo).

Entre los ingresos, destaca el descenso (2.431 millones) de las transferencias recibidas de las CC.AA. y las Corporaciones Locales, mientras que entre los gastos sobresalen los descensos de las partidas de desempleo (-9,4%) e intereses de la deuda (-5,6%).

Seguridad Social

La Seguridad Social registró en 2016 el séptimo déficit consecutivo: superó levemente los 18.000 millones de euros, un 37,6% más que el año anterior y equivalente al 1,62% del PIB (1,22% anterior), si bien queda una décima por debajo del objetivo. Contrasta la prolongada caída de los ingresos, iniciada en 2012 (-1,6%) con el repunte de los gastos (+1,6%).

El deterioro de las cuentas de la Seguridad Social se explica por la brecha estructural entre gastos, que dependen, principalmente, de factores demográficos, e ingresos, que, además, en el corto plazo están condicionados por el ciclo económico: esto lleva a un creciente desequilibrio entre la posibilidad de generar recursos y las necesidades a cubrir. En este sentido, los ingresos por cotizaciones sociales crecen muy por debajo del gasto en prestaciones contributivas (+2,9% vs +6%): por un lado, a pesar del tirón de los afiliados (+540.655 el pasado año, el mejor registro de la última década, hasta un total de 17,85 millones, la cifra más alta desde 2008), los menores salarios están reduciendo las bases de cotización; por otro, no sólo aumenta el número de pensionistas (+1,2% en 2016), por el envejecimiento y la mayor longevidad de la población, sino también la pensión media (+2,1%), por el efecto sustitución.

Comunidades Autónomas

El déficit regional se redujo en 2016 con intensidad: un 51,1% hasta 9.155 millones de euros, cantidad que representa el 0,82% del PIB (1,74% el año anterior), si bien es cierto que supera el objetivo del 0,7%.

Mientras que los ingresos mantuvieron un ritmo dinámico (+4%, similar al del año anterior), los gastos se redujeron un 2%, en contraste con el fuerte repunte de 2015, cuando registraron la tasa más alta en seis años, impulsados por el efecto del "ciclo electoral". Entre los ingresos, destaca el incremento, en más de 8.200 millones de euros respecto a 2015, de los recursos derivados de la aplicación del sistema de financiación autonómica.

Todas las regiones redujeron el déficit, salvo País Vasco, aunque apenas lo elevó en cuatro centésimas hasta el 0,7%. Otras 10 regiones cumplieron dicho objetivo, destacando el ajuste efectuado por Asturias y Baleares (superior a un punto porcentual), que, además, registran dos de los menores desequilibrios (0,5% y 0,4% del PIB, respectivamente), sólo por delante de Canarias (0,3%).

Entre las regiones incumplidoras, contrasta el esfuerzo fiscal realizado por Cataluña, que redujo su déficit dos puntos hasta el 0,9%, con el más escaso de Cantabria (apenas una décima hasta el 1,5%). Esta última Comunidad ocupa el cuarto lugar entre las más deficitarias, sólo superada por Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia.  

Corporaciones Locales

De nuevo las Administraciones Locales cumplieron con holgura el objetivo fiscal, al cerrar 2016 con un superávit histórico de 7.083 millones de euros, un 39% más que en 2015 (0,64% de PIB vs 0,47% anterior). Si bien los ingresos se frenaron (+1,5%, el menor avance desde 2012), los gastos se contrajeron por primera vez en tres años (-1,5%).


[1] Excluidas las ayudas destinadas al sector financiero (2.389 millones de euros, el 0,21% del PIB).

[2] Eso fue lo acordado inicialmente con Bruselas, en línea con las Recomendaciones del Consejo Europeo de junio de 2013, y así aparecía en el Programa de Estabilidad 2015-2018. Sin embargo, tras la elevada desviación en 2015 (nueve décimas hasta el 5,1%) y las consiguientes dificultades para lograr dicho objetivo, el Gobierno fijó un nuevo tope (3,6%) en el Programa de Estabilidad 2016-2019. Posteriormente, en ago-16, la CE lo volvió a elevar hasta el 4,6%, cifra que el Gobierno recogió en la Actualización del Plan Presupuestario 2017 del pasado mes de diciembre.

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