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España / El desplome del PIB en el 2T20 fue algo menor que la primera estimación

Publicado el 23/09/2020

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En su habitual revisión y actualización de datos, el INE ha suavizado el retroceso del PIB en el 2T20; en cualquier caso, la caída (-17,8% trimestral, en lugar de -18,5%) no tiene precedentes en la historia reciente. Por el lado de la demanda, a excepción del gasto público, los descensos -de dos dígitos- son generalizados, destacando el consumo de las familias (-20,4%) y, sobre todo, la inversión productiva, que empeora respecto a la estimación inicial y se desploma casi un 30%. Por su parte, a nivel sectorial, las principales responsables son las actividades terciarias, fundamentalmente comercio, hostelería y transporte.

Aunque prevemos un intenso crecimiento del PIB en el 3T20 (en el entorno del 12% trimestral), se observa una paulatina pérdida de empuje a lo largo de este tercer trimestre, en un contexto de aumento de los rebrotes de la pandemia, lo que añade incertidumbre al escenario y apunta a una recuperación más débil y tardía en 2021. 

El INE vuelve a alertar sobre el impacto que las restricciones impuestas durante el primer semestre del año para combatir la propagación del Covid-19 pueden haber tenido sobre la calidad y precisión de los datos de la CNTR. En este sentido, la revisión del 2T20[1] arroja algunos cambios sobre la primera estimación, publicada el pasado 31 de julio: la caída del PIB se suaviza, tanto en términos trimestrales (pasa del 18,5% al 17,8%) como interanuales (-21,5% vs -22,1% anterior). De este modo, el PIB está un 22,1% por debajo del de cierre de 2019.

En tasa trimestral, el retroceso del PIB se sigue explicando por el deterioro de los dos componentes de la demanda, pero con especial protagonismo de la interna, si bien la aportación negativa en ambos casos es algo menor de lo estimado inicialmente. En el caso de la demanda interna, detrae 15,6 puntos al crecimiento del PIB (cuatro décimas menos que en julio): la menor caída del consumo de hogares (-20,4%, en lugar del -21,2% anterior) y, sobre todo, de la inversión en construcción (-22,6% vs -25%) contrasta con un ajuste más pronunciado de lo que se creía de la inversión en equipo (-29,9% y no un -27,2%). Por su parte, el gasto de las AA.PP. sigue siendo el único componente en terreno positivo (+0,3%, una décima menos que el dato de avance).

Por lo que respecta a la demanda externa, aporta -2,2 puntos (-2,5 estimado hace dos meses), gracias a una caída más intensa de las importaciones (-29,5% vs -28,8% en la primera estimación), mientras que las exportaciones sufren una mínima revisión (-33,4% vs -33,5%). Entre estas últimas, destaca el peor comportamiento de las exportaciones de servicios (-56,5% vs -55,4%), fundamentalmente por el desplome del gasto de los no residentes en el territorio nacional, el vinculado al turismo (-98,9%).

En términos interanuales, además de la revisión que sufre el dato del 2T20, también se produce un ligero cambio, en este caso a peor, en el del trimestre precedente (-4,2% vs -4,1% estimado inicialmente). En abril-junio los dos componentes de la demanda contribuyen al descenso del PIB, pero, al igual que hemos visto en tasas trimestrales, ambos mejoran ligeramente respecto al avance de julio. La demanda interna resta 18,8 puntos (-19,2 puntos anterior), gracias a la menor caída del gasto de los hogares (-25,2% vs -25,7%) y de la inversión en construcción (-27,7% vs -30,9%), contrarrestada parcialmente por el mayor deterioro de la inversión en equipo (-34,2% vs -32,3%).

Por lo que respecta a la demanda externa, detrae 2,7 puntos al crecimiento del PIB, dos décimas menos de lo apuntado en un principio, en un contexto en el que las exportaciones siguen cayendo más que las importaciones (-38,1% vs -33,5%), pero, mientras que las primeras amortiguan su retroceso, las segundas lo intensifican.

Por el lado de la oferta, al igual que sucedió en el 1T20, las únicas actividades con aportación positiva al crecimiento trimestral del PIB son agricultura y actividades financieras. Por el contrario, las que más contribuyen a la caída son comercio, transporte y hostelería, que explican el 44% del descenso acumulado por el PIB en el primer semestre del año; por detrás, a gran distancia, se sitúan industria manufacturera, actividades profesionales y recreativas.

En cuanto al mercado laboral, las horas efectivamente trabajadas caen un 21,7% trimestral (-21,4% estimado anteriormente), mientras que, en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (PTETC), el descenso es bastante menor (-17,7%, tasa que coincide con la publicada en julio), por el impacto de los trabajadores sujetos a ERTEs, que se siguen considerando ocupados.  

Por último, el PIB nominal cae un histórico 20,7% interanual, el segundo descenso consecutivo, algo que no sucedía desde 2013; el deflactor implícito crece un 1%, dos décimas menos que el trimestre anterior y el menor avance desde el cierre de 2016. Por el lado de las rentas, se hunden, tanto la remuneración de asalariados (-13,9%) como, en especial, el excedente bruto de explotación (-22,4%).


[1] Los resultados publicados hoy incorporan toda la información coyuntural disponible desde el pasado 31 de julio, en particular la información trimestral de la Balanza de Pagos y de las Cuentas de las AA.PP.

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