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España / El crecimiento nominal de la economía contribuye al desapalancamiento

Publicado el 23/10/2018

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Si bien se viene observando una cierta ralentización en el proceso de desapalancamiento de la economía, se sigue reduciendo el elevado endeudamiento global en términos de PIB, que se sitúa en el 2T18 en mínimos desde 2011. Mientras se frena la corrección de la deuda empresarial y se incrementa ligeramente la de los hogares, en el caso del sector público se intensifica el ajuste.

Si bien la deuda total de la economía española[1] en volumen prolonga en el 2T18 la senda ascendente y crece un 0,4% trimestral hasta 3,39 billones de euros, nuevo máximo histórico, dado que el PIB nominal lo hace a un ritmo muy superior (+1%), en términos relativos se reduce 1,3 puntos hasta el 286% del PIB, la cifra más baja desde el 1T11.   

Entre abril y junio se redujo el endeudamiento relativo, tanto del sector privado como, sobre todo, de las AA.PP.

En el caso del sector privado, apenas se reduce tres décimas hasta el 155,7% del PIB, nivel similar al de 2004 (la caída es de cuatro décimas en términos consolidados hasta el 136,2%[2]); por su parte, la deuda pública retrocede un punto hasta el 130,3%[3]. Desde máximos la deuda privada ha caído en 62,4 puntos de PIB, mientras que la pública ha crecido desde mínimos en 90,8 puntos.

Se quiebra el desapalancamiento de los hogares

La deuda de los hogares registró el mayor avance de la última década, un 1,4% trimestral hasta poco más de 721.000 millones de euros, la cifra más alta en año y medio y que representa el 60,8% del PIB, tres décimas por encima del trimestre anterior, pero 24,3 puntos por debajo de los máximos de hace ocho años. Respecto al mismo periodo del pasado año la caída de la deuda es la más modesta desde 2010 (-0,3%), mientras que, en términos de PIB, se ha reducido en 2,6 puntos.

En términos de la renta bruta disponible (RBD), la deuda aumenta, por vez primera en el último año, casi un punto hasta el 100,3% (102,5% en el 2T17).

Por otro lado, la adquisición neta de activos financieros en abril-junio ascendió a 20.207 millones de euros (+27,7% interanual), fruto, fundamentalmente, de la mayor contratación de depósitos transferibles (30.914 millones), que contrarrestó la caída de acciones cotizadas (-11.712 millones) y depósitos a plazo (-8.073 millones).

Dado que los activos registraron una intensa revalorización (+35.688 millones de euros), sobre todo por acciones y fondos de inversión, el saldo total de activos financieros se incrementó un 2,6% trimestral, el mayor ascenso desde finales de 2015, hasta rozar los 2,2 billones de euros, nuevo máximo histórico.  

Por lo que respecta a la riqueza financiera neta de los hogares, también creció con fuerza, un 3,1% trimestral hasta 1,41 billones de euros, el 118,8% del PIB, casi un punto más que al cierre de 2017.

En cualquier caso, la mayor parte de la riqueza de las familias se materializa en activos no financieros, fundamentalmente inmobiliarios. En este sentido, en el 2T18 su riqueza total representa el 550,5% del PIB, ocho puntos más que al cierre de 2017 y la cifra más alta en siete años.   

En el caso de las empresas, la corrección del endeudamiento se amortigua

Por vez primera desde el 1T17, la deuda de las empresas aumentó en abril-junio, aunque muy levemente, un 0,2% trimestral hasta cerca de 1,13 billones de euros; no obstante, en términos de PIB se reduce seis décimas hasta el 94,9%, mínimo desde el 1T05 (-38,2 puntos desde máximos). En tasa interanual, la deuda retrocede un 2%, ocho décimas menos que en el trimestre anterior.

La mayor parte de la deuda empresarial (el 48,9%) se materializa en préstamos de instituciones financieras, si bien su saldo mantiene una prolongada senda descendente, iniciada en 2009: desde máximos, cuando representaba más del 68% del total, se ha reducido un 43,4%.

Como ya sucediera en el trimestre anterior, la reducción del saldo de deuda coincidió con un incremento de la deuda neta contraída, gracias a las mayores amortizaciones; en concreto, aumentó en 3.694 millones de euros (+44% interanual), materializados, sobre todo, en títulos de deuda de otras empresas y préstamos también de otras empresas. 

En cuanto a la adquisición neta de activos financieros, se elevó hasta 32.817 millones de euros (18.256 millones hace un año), sobre todo acciones (cotizadas y no cotizadas) y depósitos transferibles.

Teniendo en cuenta la fuerte revalorización en el periodo (+61.026 millones de euros), el saldo total de los activos financieros de las empresas creció un 4% trimestral hasta un nuevo máximo histórico: 2,42 billones de euros.


[1] El concepto de deuda que se emplea a lo largo de esta nota incluye sólo la materializada en valores representativos de deuda y en préstamos. La deuda del conjunto de la economía no incluye instituciones financieras.

[2] El umbral fijado por la CE en el Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos (PDM) se sitúa en el 133%. El PDM tiene como objetivos reforzar la supervisión macroeconómica y prevenir y corregir situaciones de riesgo, como elevados déficits por cuenta corriente, endeudamientos insostenibles o burbujas del mercado de la vivienda.

[3] Este concepto de endeudamiento es más amplio que el que tiene en cuenta la CE en términos del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE): este último, que se sitúa en el 98,1% del PIB, incluye las obligaciones brutas de las AA.PP. en efectivo y depósitos, títulos representativos de deuda (computados por su valor nominal y no por su valor de mercado) y préstamos, excepto los pasivos emitidos por Administraciones en manos de otras Administraciones; descontados dichos pasivos entre Administraciones, la deuda de las AA.PP. se reduce al 109,4% del PIB.

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