Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal (Tecla de acceso S)

Búsqueda avanzada

Está usted en:

Comienza el contenido principal

 

EEUU / Leve mejora de oferta y demanda de vivienda en agosto

Publicado el 27/09/2018

Descargar documento completopdf

Los indicadores de vivienda mejoran de forma generalizada tras varios meses de deterioro, pero la oferta se mantiene en niveles modestos y la demanda sigue acusando unas condiciones de compra, cada vez, más adversas.

Por el lado de la oferta, se iniciaron más viviendas nuevas en agosto (9,2%), tras dos meses de fuertes correcciones (-11,7% acumulado en junio y julio), retomando niveles cercanos a los máximos del ciclo (casi 1,3 millones de unidades anuales), pero modestos en términos históricos. La misma lectura recibe la vivienda completada (oferta nueva disponible en el mercado): se terminaron más viviendas en agosto, tras varios meses consecutivos de caídas (2,5% vs -2,7% anterior), pero permanecen un 20% por debajo de su media de largo plazo. Por último, el stock de vivienda también aumentó, si bien cubre apenas cinco meses el ritmo de demanda actual, lo que refleja la escasez de oferta y lo ajustado del mercado.

Por el lado de la demanda, la venta de vivienda nueva aumentó en agosto (3,5% vs -1,6%), pero insuficiente como para recuperar los niveles registrados durante la primera mitad del año: 629.000 unidades anuales en agosto frente a 645.000 en la primera mitad. El dato no sorprende, teniendo en cuenta que las ventas ya se encuentran por encima de su media de largo plazo (600.000) y, por tanto, su margen de mejora es menor. Además, la escasez de oferta reduce las posibilidades de encontrar vivienda atractiva y disponible, mientras que el deterioro en las condiciones de compra se ha intensificado: a los elevados precios se une ahora el repunte en los tipos hipotecarios, que alcanzaron en las últimas semanas máximos en siete años.

En cuanto a los precios, la tasa interanual del índice S&P/CS para los veinte mayores núcleos urbanos descendió en julio, hasta el 6,0% desde 6,5% durante el 2T18, lo que refleja que su crecimiento se ha moderado o que, al menos, podría haber encontrado su techo. En cualquier caso, cabe señalar que el índice se encuentra en máximos en la serie disponible desde 2000. Por el momento, es pronto para hacer sonar las alarmas: en términos reales, se encuentra un 15% por debajo de los máximos de 2006.

En balance, la lectura del mercado de la vivienda no ha cambiado demasiado en los últimos meses: la demanda se sigue comportando algo mejor que la oferta, que aún tiene margen de mejora (se encuentra por debajo de su media de largo plazo). La novedad reciente es el deterioro de las condiciones de compra, que está acabando por lastrar la demanda y, probablemente, desincentive una mayor oferta, lo que se convierte en una especie de círculo vicioso negativo para el mercado de la vivienda. Por tanto, no parece factible que la parte más débil del mercado, la oferta, se reactive de forma significativa, teniendo en cuenta que, a los problemas estructurales que han venido perjudicando a los promotores (dificultad para encontrar mano de obra o terreno atractivo para construir, entre otros factores), se une el encarecimiento de los materiales de construcción (el precio de la madera ha aumentado tras la guerra arancelaria con Canadá) y el repunte en los tipos de interés. La "traducción" de esta situación a las cifras del PIB se produce a través de la inversión residencial: su peso sobre el PIB nominal se encuentra un 1 p.p. por debajo de su media de largo plazo (ver gráfico), lo que supone en torno a 180.000 millones de dólares en actividad económica que no se han recuperado aún.

Acceder a los números anteriores

Bankia Estudios

Compartir:

Síguenos

Actualidad

Fin del contenido principal