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EEUU / La recuperación comenzó en mayo y continúa en junio

Publicado el 17/06/2020

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La reanimación económica producto del proceso de desescalada resulta en un rebote en la actividad en mayo, desigual por sectores: el comercio minorista crece un 17,7%, la construcción de viviendas un 4,3% y la producción manufacturera un 3,8%. Los datos de alta frecuencia apuntan a que la remontada continúa en junio. Sin embargo, la recuperación aún está muy lejos de compensar el colapso visto desde el estallido de la crisis y no evitará una contracción sin precedentes en el PIB del 2T20.

En consonancia con la mejora en las encuestas, los datos ‘reales' de mayo ponen en evidencia el rápido proceso de reactivación en la economía estadounidense gracias al gradual levantamiento de las medidas de confinamiento para frenar a Covid-19. Los indicadores de la construcción, del comercio y de la industria dejan ya atrás los números rojos, si bien, el balance de la crisis sigue siendo bastante negativo, mientras que el elevado riesgo de nuevos contagios puede frenar la progresión positiva.

En primer lugar, el número de viviendas iniciadas, proxy mensual de la inversión residencial, se expandió un 4,3% en mayo, reponiendo solo una fracción de la caída de abril (-26,4%). El nivel anualizado (de 974 miles de unidades) es aún un 40% inferior al nivel previo a la crisis. Por su parte, los permisos de construcción, indicador de vivienda iniciada futura, ascendieron con más fuerza (14,4%), al tiempo que la confianza de los promotores se recuperó desde 37% hasta 58%, dando claras señales positivas para los próximos meses. Los datos coinciden con las estadísticas de empleo para el sector en mayo: se reincorporaron cerca de la mitad de los despidos de abril (464 mil puestos de trabajo).

Segundo, las ventas minoristas también repuntan al crecer en 17,7%, el mayor ritmo desde que existen datos. Aunque el rebote compensa la caída de 14,7% registrada en abril, la actividad del comercio minorita es aún 8,3% inferior a la registrada antes del shock viral. El desglose muestra a los 12 subgrupos en crecimiento positivo en mayo, destacando el repunte en las ventas de vestido y calzado (188%), productos electrónicos (50%), automóviles (46%) y restaurantes (29%), todos beneficiados de la demanda embalsada durante el confinamiento. Los datos de alta frecuencia sugieren que la recuperación ha ganado impulso a principios de junio, con tasas interanuales ya positivas para las ventas en los grandes almacenes, de acuerdo al indicador provisto por Facteus, que recopila transacciones con tarjetas bancarias. La confianza de las familias también ha continuado mejorando: 78,9 desde 72,3 en mayo, de acuerdo a la Universidad de Michigan.

Finalmente, la producción en la industria también se recupera, aunque más modestamente (1,4% después de -12,5% en abril) y aún se encuentra un 15% por debajo del nivel de febrero. La mayor parte de la mejora en mayo se concentró en el sector manufacturero (+3,8% vs -15,7% en abril), principalmente impulsado por un rebote del 120,8% en la producción de vehículos. Asimismo, se reanudó parcialmente en mayo la producción de textiles (10,9%), muebles (9,4%) y transporte aeroespacial (8,1%). En contraste, la producción de maquinaria continúa contrayéndose (-1,2%), dada la baja demanda para bienes de inversión, que se ha visto mermada por los bajos niveles de utilización de la capacidad instalada (solo creció 0,8 p.p. en mayo, hasta 64,8%). Asimismo, la producción de petróleo y derivados continua muy débil (+2,0% después de caer un 25% entre enero y abril) debido al desplome en los precios del crudo.

En definitiva, el balance de los datos macros en mayo es positivo, dado que confirma que lo peor de la crisis ha quedado claramente atrás y que el proceso de reactivación de la economía parece estar ocurriendo de manera más rápida que lo esperado hace apenas un par de semanas. Sin embargo, hay que poner esta recuperación en contexto: (i) mejoramos desde niveles muy bajos; (ii) la magnitud del impacto de la crisis en marzo-abril se traducirá en una caída sin precedentes en el PIB del 2T20; y (iii) el riesgo de un aumento de los contagios puede ralentizar el ritmo de mejora, como se ha venido evidenciando recientemente en varios estados del país. El camino de retorno al nivel de actividad previo al Covid-19 se prevé bastante largo y lleno de adversidades, así como lo puso de manifiesto el presidente de la Fed Powell durante su intervención en el Congreso esta semana.

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