Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal (Tecla de acceso S)

Búsqueda avanzada

Está usted en:

Comienza el contenido principal

EEUU / La guerra comercial preocupa cada vez más a los empresarios manufactureros

Publicado el 03/09/2019

Descargar documento completopdf

La encuesta ISM decepciona en agosto y señala hacia un sector manufacturero en recesión, que ha terminado por contagiarse de una tendencia global de enfriamiento, precisamente asociada a la guerra comercial iniciada por EEUU.

 

El ISM manufacturero empeoró más de lo esperado en agosto (cayó 2,1 puntos hasta 49,1), para situarse en niveles recesivos para el sector por primera vez desde principios de 2016. Cabe recordar que estos niveles no señalan a una recesión en el conjunto de la economía (el propio Instituto ISM lo establece por debajo del umbral de 42,9), sino que es consistente con un crecimiento del PIB del 1,5%-2,0% anualizado en el 3T19, similar a nuestro escenario de crecimiento de corto plazo.

El deterioro fue generalizado entre las partidas que componen el índice (ver tabla). Las mayores caídas de agosto se concentraron en creación de empleo (47,4 vs 51,7) y pedidos (47,2 vs 50,8), pero todos los componentes se sitúan en niveles contractivos, por lo que el mal dato no puede asociarse a factores puntuales o exógenos. Entre industrias, 7 sectores de los 18 considerados recogen un deterioro respecto al mes anterior: caben destacar la industria textil, equipos de transporte, metales primarios y equipos electrónicos; es decir, algunos de los sectores más perjudicados por la aplicación de las nuevas tarifas a China. Las respuestas a la encuesta también recogen comentarios sobre un descenso generalizado de la demanda externa y de la actividad.

El dato de agosto ha sorprendido al mercado, que esperaba cierta mejora de la encuesta, a raíz de los buenos registros de algunas de las encuestas locales. Los mercados han reaccionado de forma negativa al dato (caídas de las bolsas y de las tires de la deuda) y el dólar se ha apreciado (efecto refugio), ya que se trata del primer indicador macro relevante que muestra signos de debilidad. En realidad, el registro no hace más que confirmar que el sector manufacturero ha terminado por contagiarse de la tendencia global de deterioro en una industria muy perjudicado por la guerra comercial. Tras un verano en que el conflicto no ha hecho más que recrudecerse, las partes se vuelven a reunir ahora en septiembre; en esta ocasión, con la certeza de que la guerra también le está pasando factura a la economía estadounidense. ¿Será el dato de hoy la señal necesaria para que la administración Trump rebaje el tono?

Acceder a los números anteriores

Bankia Estudios

Compartir:

Síguenos

Actualidad

Fin del contenido principal