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EEUU / La economía se comportó algo mejor de lo esperado a finales de 2018

Publicado el 28/02/2019

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La economía se moderó en el cuarto trimestre del año pasado, pero menos de lo esperado y con un mejor comportamiento de consumo e inversión en equipo de lo que reflejan los indicadores mensuales disponibles. El dato sirve para moderar las dudas sobre el escenario en el corto plazo, aunque seguimos pensando que un crecimiento en el rango 1,5%-2,0% será la nueva realidad para este 2019.

 

La economía creció un 2,6% anualizado en el 4T18, por encima de lo esperado (2,2% según Bloomberg), pero menos que en los trimestres centrales del año (3,8% en media). La mayor parte del enfriamiento respondió a una menor acumulación de inventarios y al enfriamiento del consumo, mientras que, en el lado positivo, la inversión en equipo y las exportaciones se comportaron mejor de lo esperado.

Los empresarios continuaron acumulando inventarios (aportaron solo 0,1 p.p. anualizados al crecimiento del 4T18), pero a un ritmo mucho menor que en el 3T18 (cuando sumaron +2,3 p.p.). Cabe señalar que la variación de existencias se está viendo distorsionada en los últimos trimestres por las tensiones comerciales con China, provocando que los empresarios acumulen o se deshagan de inventarios en función a las expectativas de mayores o menores aranceles respecto al gigante asiático.

La otra gran partida que mejor explica el enfriamiento del 4T18 fue el consumo privado (2,8% vs 3,8% en media durante los trimestres centrales del año), si bien es cierto que se comportó algo mejor de lo esperado, sostenido por el dinamismo del mercado laboral, el aumento en los salarios y el descenso en los precios energéticos. No obstante, cabe señalar que el consumo se enfriará con más fuerza en los primeros meses de este 2019, afectado por el cierre de la administración en diciembre-enero y por el retraso en las devoluciones fiscales. Destacar también como factor de enfriamiento del PIB del 4T18 el menor crecimiento del gasto público (0,4% vs 2,6%), lastrado por las partidas no de defensa, cuyo gasto se contrajo por primera vez desde el 2T17.

Destacó muy positivamente la inversión en bienes de equipo, que se aceleró (6,7% vs 3,4%) frente a las expectativas de enfriamiento. No obstante, la inversión residencial volvió a caer a ritmos similares que el resto del año (-3,5% vs -3,6%), a pesar de que las condiciones de compra de vivienda mejoraron levemente en los últimos meses del año. En cualquier caso, parece claro que los indicadores de inversión decepcionarán a lo largo de 2019 (de hecho, algunos indicadores adelantados mensuales están empeorando más claramente), teniendo en cuenta el impacto de la subida de tipos de interés, una menor inversión en el sector del petróleo y el deterioro de las expectativas en el sector manufacturero.

También en el lado positivo, las exportaciones se recuperaron de la fortísima caída del trimestre anterior (1,6% vs -4,9%), mientras que las importaciones se enfriaron de forma significativa (2,7% vs 9,3%). En balance, aunque el sector exterior volvió a restar al crecimiento del PIB (-0,2 p.p. anualizados), lo hizo mucho menos que en el trimestre anterior (-2,0 p.p. en el 3T18). Al igual que en el caso de la variación de existencias, los registros del sector exterior a lo largo de 2018 han estado distorsionados por las tensiones comerciales con China.

En definitiva, aunque la economía se enfrío en el último tramo del año pasado, el dato ha sido positivo, ya que superó las expectativas y con un comportamiento mejor de lo esperado de la demanda interna. En cuanto a 2019, el escenario seguirá siendo muy dependiente de las negociaciones con China para suavizar las tensiones comerciales y del continuo debate en materia de política fiscal (a finales del verano volverá el debate sobre el techo de deuda). Además, los últimos indicadores mensuales disponibles ya recogen un deterioro de consumo (las ventas minoristas cayeron con fuerza en enero) y de la inversión en equipo (descenso en los pedidos de bienes duraderos de capital en diciembre) en el corto plazo; mientras que el menor estímulo fiscal y el impacto de las subidas de tipos de interés sugieren que la economía se enfriará de forma gradual: esperamos que la economía se mantenga creciendo en el rango del 1,5%-2,0%, en línea con ese tono más ‘dovish' por parte de la Fed. Por el momento, no hay señales recesivas significativas, teniendo en cuenta la fortaleza del mercado laboral, sobre todo, la creación de empleo y unas peticiones de subsidios por desempleo que están en torno a mínimos desde los años 70.

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