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EE.UU. / La confianza empresarial sigue mejorando en julio

Publicado el 07/08/2020

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La confianza empresarial, tanto en la industria como en el sector servicios, sigue mejorando y ya ha recuperado niveles preCovid, apuntando a que lo peor de la crisis podría haber quedado atrás. Sin embargo, el repunte de casos amenaza la continuidad, e intensidad, de la recuperación iniciada y ya hay quien defiende la necesidad implementar medidas más restrictivas ahora, para facilitar la recuperación de la economía en el medio plazo.

 

Tabla EEUU ISM manufacturero

Los avances en el proceso de reapertura de la economía estadounidense explican la nueva mejora de los indicadores de confianza empresarial. De un lado, el índice ISM manufacturero subió de nuevo en julio (54,2 vs 52,6), consolidándose en niveles compatibles con crecimientos positivos de la actividad y marca máximos desde marzo de 2019. Destaca positivamente, la fuerte recuperación del componente de producción (62,1 vs 57,3) y de pedidos (61,5 vs 56,4) que alcanzan máximos desde marzo y septiembre de 2018, respectivamente. Este comportamiento permite confiar en que la recuperación iniciada en mayo por la producción industrial (11,3% acumulado en mayo y junio, vs -21,1% en marzo-abril) y los pedidos (22,3% acumulado en mayo-junio, vs -35% en marzo-abril) tenga continuidad en los meses siguientes. Menos confiados se muestran los empresarios con el empleo en el sector, tal y como muestra que el componente de empleo, aunque aumenta (44,3 vs 42,1), sigue todavía en niveles inferiores a sus niveles preCovid, que por entonces no superaban el nivel crítico de 50, y reflejaban las cautelas de un sector que, hasta la irrupción de la pandemia, todavía no había sido capaz de recuperar los niveles de empleo alcanzados antes de la crisis de 2008. 

También la encuesta ISM para el sector servicios registra un nuevo aumento en julio (58,1 vs 57,1), y se consolida en niveles preCovid. Destaca la notable mejora en el componente de pedidos que se sitúa en máximos históricos (67,7 vs 61,6). Menos positiva es la evolución del componente de empleo que pierde parte de la fuerte subida anotada en el mes previo (42,1 vs 43,1) y se mantiene entre los niveles más bajos desde octubre de 2009. De hecho, solo 5 industrias registran un incremento en las expectativas de empleo, frente a 13 que anticipan caídas en el empleo.  

La evolución del ISM, tanto en manufacturas como en servicios, señala que los agentes consideran que lo peor de la situación ha quedado atrás y apunta a un escenario en el que el PIB registraría crecimientos positivos en el 3T20 (15%-20%, trimestral anualizado), tras el descalabro del 2T20 (-32,9%, trim.a.). 

Sin embargo, el fuerte aumento de los casos en buena parte de EEUU apunta a que el “pico” de contagios todavía no se ha alcanzado y supone una amenaza para la evolución de la economía ya que imposibilita que se pueda avanzar y acelerar en el proceso de apertura y, además, aumenta el riesgo de que se tenga que dar marcha atrás en alguna de las medidas aperturistas aplicadas: el presidente de la Fed de Mineápolis, Neel Kashkari, aunque parezca contradictorio, es partidario de aplicar medidas más restrictivas para salvar la economía en el medio plazo, aunque ello suponga un varapalo para la economía en el corto plazo.

EEUU Encuesta ISM y componentes ISM Servicios

De hecho, diversos indicadores de alta frecuencia muestran un freno en julio en el ritmo de recuperación de la actividad: el índice semanal de actividad económica se mantiene prácticamente plano en el mes, las peticiones semanales por desempleo volvieron a aumentar en la segunda quincena de julio (rompiendo la senda de caídas iniciada a finales marzo), el número de reservas de alojamientos turísticos ha retrocedido a niveles de mayo, las reservas en restaurantes permanecen estables en torno a niveles un 60% inferiores a lo que eran hace un año; y la variación de los pagos con tarjeta se mantiene bastante estable desde mediados de julio. Por tanto, parece claro que la evolución de la pandemia será la que la marque la marcha futura de la economía, como incluso la propia Fed recoge explícitamente en su comunicado tras su reunión del pasado miércoles 29.

A pesar de que los indicadores de alta frecuencia apuntan a que la recuperación está perdiendo empuje, a cierre de esta nota todavía no se había alcanzado un acuerdo entre republicanos y demócratas para aprobar un nuevo paquete de estímulo fiscal (se baraja entre 1 y 3 billones de dólares) y las medidas que se adoptarán. Sin embargo, es factible que se pueda tener cerrado un acuerdo a finales de esta semana, lo que sería una muy buena noticia, ya que evitaría una retirada precipitada de estímulos, entre los que se incluiría la extensión del programa de desempleo que concluyó el 31 de julio. Gracias a este programa, se han entregado cheques de 600 dólares a más de 27 millones de personas y ha supuesto un desembolso total de unos 16.400 millones de dólares, según publica el Wall Street Journal.

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