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EEUU / El sector industrial decepciona en enero tras la fortaleza de finales de 2017

Publicado el 16/02/2018

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La actividad industrial comienza el año algo peor de lo esperado, lastrada por un deterioro puntual en los sectores extractivos. En cualquier caso, las perspectivas del sector siguen siendo positivas y todo apunta a que se reactivará en el corto plazo.

La producción industrial cayó levemente en enero (-0,1%), decepcionando las expectativas del mercado (+0,2% según Bloomberg); si bien lo hizo después del dinamismo registrado en el último tramo del año pasado (creció un 2,0% trimestral, el mayor ritmo desde 2010).

El descenso de enero se debió a la caída de la producción en la industria extractiva (-1,0% vs -0,4%, revisado ahora a la baja). El deterioro no preocupa, teniendo en cuenta la tendencia positiva del sector, los relativamente elevados niveles del precio de petróleo (por encima de 60$ el barril del West Texas) y la mejora que reflejan otros indicadores del sector (por ejemplo, la producción total de petróleo ha superado este mes los 10,2 millones de barriles al día).

El resto de industrias tampoco mejoran la lectura del dato de enero. La actividad manufacturera, la de mayor peso dentro del índice, se mantuvo estancada por segundo mes consecutivo. La producción y distribución de energía y servicios básicos aumentó por segundo mes consecutivo (0,6% vs 4,6%), pero el registro simplemente responde a una mayor demanda de energía debido a unas temperaturas inusualmente bajas en los estados del noreste y sureste.

Tras el descenso de la producción industrial, no sorprende la menor utilización de la capacidad instalada, que desciende en enero (77,5% vs 77,7%) tras cuatro meses consecutivos de recuperación. Sin embargo, las propias previsiones de la Reserva Federal estiman un aumento de 2,3 p.p. en la utilización de la capacidad a lo largo de este año, lo que la situará en torno a su media de largo plazo (80%).

El débil dato de producción se une al descenso en las ventas minoristas, conocido también esta semana; los dos primeros indicadores de actividad de enero que han decepcionado las expectativas. Sin embargo, este deterioro puntual se produce en un momento en que el anuncio de un mayor gasto fiscal (presupuesto para los años fiscales 2018-19 y primeras noticias sobre un plan de infraestructuras) está provocando una revisión al alza en las previsiones de crecimiento del PIB: esperamos que la economía crezca a ritmos en el rango 2,4%-2,8% anualizado en 2018, en torno a 0,4-0,8 p.p. por encima de las previsiones anteriores.

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