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EEUU / El rebrote activa los frenos en la reincorporación laboral

Publicado el 04/12/2020

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El drástico deterioro de la emergencia sanitaria repercute en el mercado laboral en noviembre: la economía crea 245.000 nuevos puestos de trabajo, lo que decepciona frente a las expectativas del mercado y representa el menor crecimiento desde el inicio de la remontada en mayo. Asimismo, la tasa de paro desciende en 0,2 p.p,. hasta el 6,7%, si bien, en gran parte, reflejando una menor participación en el mercado laboral. La reimposición de restricciones, el agotamiento de estímulos fiscales y la incertidumbre sanitaria sugieren una mayor pérdida de dinamismo en el proceso de reincorporación laboral en diciembre y en los primeros meses del 2021.

 

La reincorporación laboral en EEUU pierde fuerza en noviembre: la economía crea 245.000 nuevos puestos de trabajo, lo que decepciona al mercado (expectativas de 500.000, de acuerdo a Reuters) y significa una marcada desaceleración respecto al registro de los últimos meses (661.000 en promedio en septiembre-octubre). Se trata del menor crecimiento del empleo desde el inicio de la remontada en mayo, que rápidamente parece aproximarse al ritmo promedio que se registraba antes de la pandemia (215.000 en promedio en los seis meses previos a marzo). A pesar de la pérdida de vigor, el número de contratados ha aumentado un 9,5% desde abril, lo que representa un 56% de los empleos perdidos durante los meses de "hibernación"; es decir, aún quedan por recuperar 9,8 millones puestos de trabajos.

Entre sectores, destaca el marcado frenazo en la creación de empleo en los sectores servicios, que han sido los principales afectados por el drástico repunte en el número de contagiados (que ya supera los 200.000 nuevos casos diarios) y por la consecuente reimposición de ciertas restricciones al movimiento y a la socialización. No sorprende que, en este contexto, el número de nuevas contrataciones en el sector del ocio se moderase hasta mínimos desde abril y represente alrededor de la mitad de la desaceleración total en el empleo durante el mes. Asimismo, el sector público vuelve a reducir su plantilla, proceso asociado a la culminación de contrataciones temporales para la realización del censo nacional de 2020. Por su parte, las nuevas contrataciones tanto en la industria manufacturera como en la construcción se ven menos afectados por el deterioro sanitario.

Por otro lado, la encuesta de hogares muestra una caída de la tasa de paro de 0,2 p.p., hasta 6,7%, el menor descenso en los meses de la reactivación, y casi duplicando todavía el registro de febrero. La composición muestra que parte de la caída se debió a un nuevo retroceso en la tasa de participación (-0,2 p.p. hasta 61,5%), que refleja la salida de 400.000 individuos de la población activa, principalmente hombres en la cohorte principal de 25-54 años. Alcanzar una mayor participación en el mercado laboral es una de las tareas pendientes en el proceso de reincorporación, con la tasa de participación apenas recuperando 1,3 p.p. desde abril, y rozando el nivel que se registraba en la década de 1970, período con una menor participación de las mujeres en el mercado laboral. Por su parte, la tasa de empleo desciende en 0,1 p.p. hasta 57,3%, si bien su desglose muestra ciertas divergencias entre los grupos de edad: la tasa de empleo cae entre los más jóvenes (16-24 años) y crece en los adultos mayores de 35 años, lo que evidencia que el primer grupo ha sido, una vez más, el que más ha padecido el impacto de la segunda ola de contagios. Entre tanto, la tasa de crecimiento de los salarios se mantiene también estable en torno al 4% interanual y acusa distorsiones por efectos estructurales, dado lo desigual del impacto de la crisis por rama de actividad.

En definitiva, los datos de noviembre revelan que el grave repunte en la curva de contagios comienza a repercutir en la recuperación del mercado laboral, que ya mostraba signos de ralentización en los últimos meses. No obstante, las estadísticas laborales recogen tan solo el impacto inicial del deterioro sanitario: los datos fueron elaborados con información hasta la semana que culminó el 14 de noviembre, que no toma en cuenta la mayoría de las medidas impuestas por las autoridades para controlar el rebrote, que inevitablemente se traducirán en una menor actividad económica y, por consiguiente, demanda de empleo. De hecho, el riesgo es que se requieran poner en marcha nuevas restricciones, dado el elevado número de desplazamientos durante las celebraciones de Acción de Gracias: el domingo 29 de noviembre, el número diario de pasajeros aéreos alcanzó el máximo nivel desde el inicio de la pandemia. Dado el período de incubación, dicho movimiento pudiera traducirse en un nuevo repunte en la curva de contagios en las próximas semanas, como advierten las autoridades sanitarias, y en vísperas de las celebraciones de Navidad. La situación apunta a riesgos a la baja en el crecimiento de la economía en diciembre y a inicios del año, que se agravaría en función a los posibles retrasos en Washington para aprobar un nuevo paquete de estímulos fiscales. Un estancamiento o incluso contracción del PIB en el primer trimestre de 2021 es una posibilidad cada vez más real.

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