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EEUU / Colapso económico en abril, tímida recuperación en mayo

Publicado el 19/05/2020

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La hibernación económica a causa del coronavirus resulta en un colapso total en la actividad en abril: la producción manufacturera cae en 14%, el comercio minorista en 16% y la construcción de viviendas en 30%. Se trata del peor mes desde que existen series históricas y apunta a una contracción también sin precedentes en el PIB del 2T20. Los datos de alta frecuencia revelan un modesto repunte en mayo.

Consistente con el deterioro en las encuestas empresariales, los datos ‘reales' de abril revelan lo abrupto que ha sido el impacto del Covid-19 en la actividad económica en EEUU. Los indicadores de la construcción, de la industria y del comercio minorista registran aceleraciones en sus caídas mensuales en abril, cuando se intensificaron las medidas de distanciamiento social para frenar la propagación del virus.

En primer lugar, el número de viviendas iniciadas, el proxy mensual de la inversión residencial, retrocedió en 30,2% en abril, la mayor caída mensual en la serie y con el nivel anualizado (de 891.000 unidades) un 45% inferior al nivel previo a la crisis. Por su parte, los permisos de construcción, que serían un indicador de vivienda iniciada futura, descendieron en 20,8%, al tiempo que la confianza de los promotores se desplomó desde 72% hasta 30% en abril, dando claras perspectivas negativas al sector en los próximos meses.

En segundo, la producción en la industria más que duplicó su contracción mensual, desde -4,5% en marzo hasta -11,2% en abril, el ritmo de caída más intenso desde que existen datos (a inicios de 1960) e implicando un ajuste adicional en el uso de la capacidad instalada (-8 p.p. hasta 64,9%, también un nuevo mínimo en la serie). Al igual que el mes anterior, la mayor parte del deterioro se concentró en la producción manufacturera, que se contrae en 13,8%. La producción de vehículos retrocede en 71%, tras caer en 30% en marzo, lo que implica niveles de producción de apenas 20% respecto al mismo período del año anterior. Asimismo, la producción de petróleo y derivados desciende un 19%, lo que acusa el desplome en el precio del crudo durante el mes de abril, que llego a cotizarse en negativo. Entre tanto, la producción de maquinaria, que está asociada a la inversión de equipo, se contrae en 11%, mientas la producción de bienes no duraderos cae un 8%.

Por último, las ventas minoristas también intensifican su caída al caer en abril un 16,4%, el doble que en marzo y también la mayor contracción en la serie mensual (desde enero de 1992). A nivel interanual, las ventas decrecieron en 22% en términos reales, al descontar la inflación. No sorprende que, entre partidas, las que registran las caídas mensuales más pronunciadas sean las ventas de vestido y calzado (-79%), productos electrónicos (-61%), restaurantes (-30%) y gasolina (-29%). Tras el fuerte repunte en marzo, las ventas de alimentos y bebidas se ajustan en -13% en abril, mientras las de salud y cuidado personal caen en 15% (+5% en marzo). El único componente que registra crecimiento positivo en abril es el comercio on-line, que avanza en torno al 15% desde el estallido de la crisis.

Tras el descalabro en abril, los indicadores adelantados y de alta frecuencia señalan que el proceso de reapertura iniciado a finales del mes se está traduciendo en un tímido repunte en la actividad en mayo. Lo primero a resaltar es el incremento en la movilidad de los consumidores que, de acuerdo al índice de movilidad de Apple, ha retornado casi a los niveles previos a la propagación del virus. La moderación en la caída interanual en el índice de ventas minoristas de Johnson Redbook (-7% a mediados de mayo versus -13% a finales de abril) y en las reservas de restaurantes a través de Opentable (-93% versus -99%) sugiere que parte de esos traslados ha sido para consumir ciertos bienes y servicios. El proceso de reapertura también se transmite en cierta mejora en los índices de confianza del consumidor (73,7% en mayo desde 71,8% en abril) que, si bien aún en niveles muy por debajo de las medias históricas, sugiere que los hogares perciben que lo peor de la crisis ha quedado atrás. Para el sector industrial, la encuesta del Empire State, correspondiente al período del 4 al 10 de mayo, muestra un fuerte repunte en la manufactura en el Estado de Nueva York (+30 pb hasta -48,5%), al tiempo que las expectativas se recuperan a máximos desde finales del 2019.

En conjunto, los indicadores apuntan a una caída trimestral del PIB notablemente superior al 1,2% del 1T20, que pudiera alcanzar el 15%, de acuerdo al comportamiento de los datos mensuales en abril, y consistente con las estimaciones de la Fed. No obstante, las señales de alta frecuencia para el mes de mayo sugieren que la producción y el comercio están registrando graduales procesos de reactivación este mes; y es de esperar que se tome mayor impulso en junio, a medida que las restricciones al movimiento se levanten. Asumiendo un modesto repunte mensual en mayo y junio, estimamos que el PIB se contraiga en 9% en el 2T20 (33% en términos anualizados). Si se evitan nuevas oleadas de contagio, esperamos tasas de crecimiento trimestral en torno al 5% en la segunda mitad del año.

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