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BCE / Medidas adoptadas por el BCE en el actual contexto de crisis

Publicado el 31/03/2020

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La actuación de las autoridades económicas es clave para que, una vez se supere la actual crisis sanitaria, la recuperación de la actividad se produzca con mayor prontitud, con el mayor vigor posible y sea sostenible en el tiempo. En este sentido, el BCE ha adoptado medidas atrevidas con el fin de que la crisis de liquidez no se convierta en una crisis de solvencia que acabe destruyendo una parte importante del tejido productivo y ocasione una pérdida permanente de empleo. Le preocupa, especialmente, que los mecanismos de transmisión de la política monetaria a la economía funcionen adecuadamente.

 

Sus medidas acomodaticias, junto a salvaguardar la liquidez del sistema y favorecer el flujo de crédito a la economía real, buscan relajar las condiciones financieras, lo que es sumamente importante en un momento de fuerte ampliación de los déficits fiscales, tanto por la activación de los estabilizadores automáticos, como por la implementación de diversas medidas por parte de los diferentes gobiernos para aminorar el impacto adverso de la crisis sanitaria. El control de la curva de tipos de interés es esencial para evitar que un aumento desordenado de las rentabilidades provoque dudas sobre la solvencia de los países y, en consecuencia, pierda efectividad el esfuerzo fiscal implementado.

Adicionalmente, el BCE ha anunciado medidas dirigidas a flexibilizar los requisitos prudenciales para la banca, destacando la flexibilización de los requisitos de capital y liquidez, que supone liberar 120.000 mll. € de capital que podrían destinarse a financiar familias y empresas por un importe potencial de 1,8 bill. €. Igualmente, importante es la decisión de relajar el marco prudencial de los créditos dudosos, tanto sobre las garantías y moratorias con respaldo público como sobre la reducción del stock.

Medidas de política monetaria

En la reunión ordinaria del 12 de marzo anunció las siguientes decisiones:

•1) Puesta en marcha de nuevas operaciones de financiación a (LTRO), de forma temporal, para proporcionar un apoyo de liquidez inmediato al sistema financiero de la zona del euro. Estas operaciones se efectuarán mediante un procedimiento de subasta a tipo de interés fijo con adjudicación plena, con un tipo de interés igual al tipo medio aplicable a la facilidad de depósito (-0,50% en estos momentos). Estas nuevas LTRO ofrecerán liquidez en condiciones favorables para cubrir el período hasta la fecha de la operación TLTRO III de junio de 2020.

•2) Mejora de las condiciones de las actuales TLTRO III. La intención es aplicar condiciones mucho más favorables a todas las operaciones TLTRO III vigentes durante el período comprendido entre junio de 2020 y junio de 2021. Estas operaciones respaldarán el crédito bancario a los más afectados por la propagación del coronavirus, en particular, las pequeñas y medianas empresas. Durante dicho período, el tipo de interés aplicable será 25 puntos básicos inferior al tipo medio aplicado a las operaciones principales de financiación del Eurosistema (resultaría un -0,25% considerando el nivel actual). Para las entidades de contrapartida que mantengan sus niveles de provisión de crédito, el tipo aplicado a estas operaciones será más bajo, y, durante el período que finalizará en junio de 2021, podrá ser tanto como el tipo de interés medio aplicable a la facilidad de depósito menos 25 puntos básicos (resultaría un -0,75% considerando el nivel actual).

Por otra parte, el importe total que las entidades de contrapartida podrán obtener a partir de ahora mediante las operaciones TLTRO III se incrementa hasta el 50 % de sus préstamos computables a 28 de febrero de 2019.

En este contexto, el Consejo de Gobierno va a contemplar medidas de relajación de los criterios de admisibilidad de los activos de garantía para asegurar que las entidades de contrapartida sigan pudiendo hacer uso pleno del respaldo a la financiación.

•3) Se incrementa el Programa de Compra de Activos. Se van a realizar compras netas de activos por valor de 120.000 MM. de euros adicionales hasta el final del año.

En la reunión extraordinaria del 18 de marzo anunció las siguientes decisiones:

•4) Puesta en marcha un nuevo programa temporal de compra de valores de los sectores público y privado, con el fin de contrarrestar los graves riesgos para el mecanismo de transmisión de la política monetaria y para las perspectivas de la zona del euro derivados del brote del coronavirus, COVID-19. Este nuevo programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) tendrá una dotación total de 750.000 MM. de euros. Las compras se realizarán hasta el final de 2020 e incluirán todas las categorías de activos admisibles en el programa de compra de activos (APP, por sus siglas en inglés) vigente.

Para las adquisiciones de valores del sector público, la asignación entre las distintas jurisdicciones seguirá haciéndose mediante el uso de la clave de capital de los bancos centrales nacionales. Al mismo tiempo, estas compras se llevarán a cabo con flexibilidad, lo que permitirá que haya fluctuaciones en la distribución de las compras a lo largo del tiempo entre las distintas clases de activos y entre jurisdicciones.

Los valores emitidos por el Gobierno griego quedarán incluidos en las compras que se realicen al amparo del PEPP.

El BCE pondrá fin a las compras netas de activos en el marco del PEPP cuando considere que la crisis del coronavirus Covid-19 ha terminado, pero en ningún caso antes del final del año.

•5) Ampliación de los activos admisibles en el programa de compras de bonos corporativos (CSPP, por sus siglas en inglés) para incluir el papel comercial, con lo que todo el papel comercial con suficiente calidad crediticia (rating de inversión) podrá ser adquirido en el marco del CSPP.

•6) Los límites autoimpuestos en las compras de activos no serán de aplicación sólo en este programa de compra de activos. Además, se amplía el rango de vencimiento para los títulos elegibles desde 70 días a 30 años y 364 días (hasta ahora el plazo mínimo era de 6 meses). 

•7) Relajación de los criterios aplicables a los activos de garantía. En concreto, se incluirán préstamos destinados a la financiación del sector empresarial. Con ello se garantizará que las entidades de contrapartida puedan seguir participando plenamente en las operaciones de financiación del Eurosistema.

Además de estas medidas puestas en marcha por el BCE, hay que destacar los siguientes puntos que figuran en su último comunicado y que constituyen lo que podríamos llamar un compromiso o una declaración de intenciones que pueden dar pie a futuras decisiones:

  • Se compromete a desempeñar un papel de apoyo a todos los ciudadanos de la zona del euro. Para ello, procurará que todos los sectores de la economía puedan beneficiarse de unas condiciones de financiación favorables, es decir, tanto las familias, como las empresas, las entidades de crédito y los Gobiernos.
  • Hará todo lo que sea necesario de acuerdo con su mandato y está preparado para aumentar el importe de sus programas de compra de activos y ajustar su composición en la medida en que sea preciso y durante el tiempo necesario.
  • Estudiará todas las opciones y todas las contingencias para prestar apoyo a la economía mientras dure la perturbación provocada por el Covida-19.
  • Está dispuesto a modificar alguno/s de los límites autoimpuestos si observa que podrían obstaculizar las actuaciones que deba llevar a cabo para cumplir su mandato. En esta línea, no tolerará riesgos que afecten a la transmisión de su política monetaria en ninguna de las jurisdicciones de la zona del euro.

Medidas de supervisión del BCE

El BCE ha anunciado dos paquetes de medidas dirigidos a flexibilizar los requisitos prudenciales para la banca, con el fin de que las entidades bancarias puedan seguir proporcionando financiación a familias y empresas ante la crisis del COVID-19:

•1) El primero, publicado el 12 de marzo, se refiere a la flexibilización de los requisitos de solvencia y liquidez

•2) El segundo, presentado el 20 de marzo, la relajación de los criterios de clasificación y cobertura del riesgo de crédito de los préstamos dudosos

•3) Adicionalmente, se reducirá la carga de trabajo operacional originada por la supervisión

Se trata de medidas de carácter temporal que permitan a los bancos desarrollar su papel de financiación a familias y empresas. En este sentido, el BCE aclara que una vez que se disipen las dificultades económicas y financieras relacionadas con COVID-19, los bancos tendrán tiempo suficiente para construir de nuevo sus buffers de capital.

  

•1. Alivio de las exigencias de solvencia y liquidez

  • Los bancos podrán operar por debajo de los niveles de capital definidos en el Pilar 2 recomendado (P2G Guidance), el colchón de conservación (CCB) y la ratio de cobertura de liquidez (LCR).
  • Se podrá utilizar parcialmente instrumentos de capital que no sean de máxima calidad, es decir, capital adicional Tier 1 o Tier 2, para cumplir con el Pilar 2 requerido (P2R), anticipando una de las medidas de la directiva de capital revisada (CRD V).
  • Se aconseja a las autoridades macroprudenciales nacionales relajar el colchón anticíclico (en España no activado).

El 20 de marzo el BCE afirmó que esta relajación de los requerimientos se traduciría en 120.000 mll. € de CET1 liberado (90.000 mll. por operar por debajo del P2G y 30.000 mll. € por adelantar las nuevas normas de composición del P2R), que estaría a disposición de las entidades para absorber pérdidas sin que se active ninguna medida supervisora o potencialmente para financiar préstamos a hogares y empresas por un importe de hasta 1,8 bll. €. Además, esta cifra no tiene en cuenta el impacto favorable de las garantías públicas, que reducen considerablemente el coste de capital regulatorio de los préstamos y el volumen de provisiones requeridas por pérdidas esperadas.

El BCE advierte que la relajación de los requerimientos de capital deberá destinarse a financiar la economía y absorber posibles pérdidas y no a aumentar la retribución variable o la distribución de dividendos. Si bien no exige que se suspendan o reduzcan las distribuciones de dividendos o las recompras, "espera que los bancos tomen decisiones prudentes ante el deterioro de las perspectivas económicas".

•2. Flexibilización del tratamiento de los préstamos dudosos

  • Flexibilización temporal del tratamiento prudencial de los préstamos respaldados por medidas de apoyo público (garantías y moratorias) concedidas en el contexto del COVID-19.

    Los supervisores aplicarán flexibilidad (en el marco de la Guía de NPLs del BCE y su Apéndice) con respecto a la clasificación de los deudores como de "probable impago" (unlikely to pay), es decir, dudosos por existencia de dudas razonables sobre el reembolso total de la operación.

    Adicionalmente, los préstamos respaldados con garantías públicas que pasen a ser dudosos se beneficiarán del tratamiento prudencial preferente en términos de expectativas supervisoras sobre provisiones, asignándolas un porcentaje de cobertura del 0% durante los primeros siete años.

  • Con el objetivo de limitar la volatilidad excesiva de las provisiones en la coyuntura actual (modelos NIIF 9) y evitar así la excesiva prociclicidad del capital regulatorio y de los estados financieros publicados, se recomienda que todas las entidades eviten los supuestos procíclicos en sus modelos para determinar las provisiones y que las entidades que no lo hayan hecho hasta ahora opten por las medidas transitorias de la NIIF 9. Asimismo, el BCE proporcionará escenarios macroeconómicos centrales para ayudar a los bancos a aplicar las políticas de provisiones bajo NIIF 9.

  • Flexibilización de los objetivos de reducción del stock de NPLs. El BCE reconoce que dadas las condiciones actuales de mercado los objetivos de reducción de NPLs acordados resultan poco realistas

•3. Reducir los requerimientos operativos originados por la supervisión

Todas las decisiones y medidas adoptadas hasta la fecha seguirán siendo válidas, pero se está estudiando posponer (por un periodo de seis meses, ampliable) el plazo para:

  • el desarrollo de medidas correctoras impuestas en el contexto de inspecciones in situ, investigaciones TRIM (Targeted Review of Internal Models) y de modelos internos;
  •  la verificación del cumplimiento de las medidas cualitativas en el marco del SREP;
  • y la comunicación a las entidades de las decisiones relativas al TRIM y los modelos internos pendientes, salvo que la entidad solicite explícitamente una decisión porque le pueda resultar beneficiosa.

Adicionalmente, el pasado viernes 27 de marzo, el BCE actualizó sus recomendaciones sobre política de distribución de beneficios, solicitando a las entidades de crédito que supervisa directamente (significativas) que no abonen los dividendos de los años 2019 y 2020 hasta el 1 de octubre de 2020 y que se abstengan de efectuar recompras de acciones destinadas a remunerar a los accionistas, con el fin de proteger su capacidad de absorber pérdidas y financiar hogares y empresas durante la pandemia. Esta nueva recomendación no cancela retroactivamente los dividendos ya pagados por algunas entidades para el año fiscal 2019. Sin embargo, se espera que los bancos que han solicitado a sus accionistas el voto para una propuesta de distribución de dividendos en su próxima Junta General de Accionistas, la modifiquen propuesta de acuerdo con la nueva recomendación.

Medidas de supervisión de otros organismos

Por su parte, en una declaración de medidas para mitigar el impacto del COVID-19, la EBA anunció el 12 de marzo el aplazamiento de los test de estrés hasta 2021 para aliviar a los bancos de cargas burocráticas y permitirles priorizar su continuidad operativa. En 2020 tan sólo llevará a cabo un ejercicio de transparencia. Además, instó a las autoridades nacionales competentes a hacer pleno uso de la flexibilidad ya incorporada en el marco regulatorio actual. En este sentido, y en relación al impacto sobre la morosidad, advierte que resulta crucial que la clasificación de exposiciones refleje de forma precisa y puntual cualquier deterioro de la calidad de activos; no obstante, señala que existe flexibilidad a la hora de implementar las directrices de la EBA relativas a la gestión de exposiciones dudosas y reestructuradas o refinanciadas, abogando por un estrecho diálogo entre supervisores y entidades (también por lo que respecta a sus estrategias de gestión de NPLs), caso por caso.

El 25 de marzo, en una segunda declaración, explicó una serie de aspectos interpretativos sobre el marco prudencial de la clasificación de los préstamos en mora, de las refinanciaciones y de la aplicación de la NIIF9, con el fin de garantizar la coherencia y la comparabilidad en las métricas de riesgo en todo el sector bancario de la UE, fundamental para controlar los efectos de la crisis actual. También recordó a las entidades sus obligaciones de protección al consumidor y realizó algunas consideraciones relativas a los servicios de pago. Entre los puntos destacados:

  • Aclaró que aquellos créditos cuyo pago se retrase y estén protegidos por moratorias y otras iniciativas legislativas adoptadas por los gobiernos no tendrán que clasificarse de manera automática como morosos ni de probable impago.
  • Así mismo, conminó a las entidades a priorizar las evaluaciones individuales discriminando entre aquellos deudores cuya solvencia a largo plazo no debería verse significativamente afectada por la situación actual y los que podrían no llegar a recuperarse.
  • En materia de protección al consumo, pidió a las entidades que actúen en interés del consumidor asegurándose de que los clientes entiendan completamente las implicaciones de tomar cualquier medida, sin cargos ocultos, y que dichos nuevos términos no tengan un impacto adverso automático en la calificación crediticia de los clientes.
  • En relación a los servicios de pago, levantó temporalmente algunas obligaciones informativas para los proveedores de servicios de pago y les pidió que aumenten sus límites de pago sin contacto hasta límite legal de 50€. También alentó a los consumidores y comerciantes a tomar precauciones sanitarias y considerar todas las opciones de pago en la tienda, y a los consumidores a protegerse del fraude en las compras por internet.

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