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Banca / Primera valoración de la EBA del impacto de la crisis del Covid-19 sobre la banca europea

Publicado el 29/05/2020

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El sector bancario europeo está mejor preparado para afrontar los desafíos sin precedentes de la crisis del Covid-19, aunque hay algunas entidades más débiles cuya solvencia podría ser insuficiente para superarlos.

Es la conclusión principal de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) en su evaluación preliminar del impacto del Covid-19 en el sector bancario de la UE, publicada el pasado 25 de mayo. En términos generales, los bancos parten de una posición sólida con amplias reservas de capital y liquidez y habiendo activado planes de contingencia que les han permitido gestionar su capacidad operativa. En un futuro próximo, se espera que esta crisis afecte a la calidad de los activos y, en consecuencia, a la rentabilidad de las entidades. No obstante, la solvencia acumulada durante los últimos años unida al reciente alivio de capital facilitado por los supervisores supone un colchón de 5 p.p. de promedio por encima de sus requisitos generales de capital. Este amortiguador debería permitir a las entidades soportar las pérdidas por riesgo de crédito estimadas por la EBA. Las conclusiones principales de la evaluación son las siguientes:

•·       Los bancos han entrado en la crisis del COVID-19 más capitalizados y con mejor liquidez en comparación con la crisis anterior. Aunque la rentabilidad y la calidad de activos siguen estando presionadas en algunos países, las reformas regulatorias de la última década han permitido a las entidades situarse en una buena posición de partida para hacer frente a esta crisis. El ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) aumentó del 9% en 2009 a casi el 15% el 4T19.

Por encima de los requisitos generales de solvencia, los bancos cuentan con un capital adicional de acuerdo con sus objetivos internos y el apetito de riesgo, el denominado buffer de gestión, que asciende a 270.000 mll. € o aproximadamente el 3% de APRs; adicionalmente, el Pilar 2 Guidance (P2G) y las medidas de capital implementadas por los reguladores de la UE para mitigar los efectos de la crisis liberarán otro 2% de los APRs. Todo ello sumaría un colchón adicional de solvencia de 5 p.p. De forma similar, antes del brote de la pandemia, los índices de cobertura de liquidez (LCR) de los bancos estaban en promedio cerca del 150%, significativamente por encima del mínimo regulatorio.

•·       A medio plazo, se espera un deterioro significativo de la calidad de los activos. En los últimos años, los bancos han aumentado significativamente su exposición a segmentos de mayor riesgo, como las pymes (+8% en 2019) y el crédito al consumo (+9% en 2019). Alrededor del 57% de los préstamos y anticipos a empresas (18% del total) se destinan a los sectores más afectados por la pandemia. Los bancos de la Europa del este y los países de la periferia cuentan con mayor exposición a estos sectores vulnerables, en parte debido a su mayor proporción de préstamos a pymes.

Uno de los impactos sobre la solvencia de los bancos será el de la creciente disposición de líneas de crédito por parte de los clientes para satisfacer sus necesidades de liquidez. Un análisis de sensibilidad de la EBA indica que, si las empresas y hogares dispusieran del 10% de sus líneas de crédito, el ratio CET1 caería -14pb (-127pb en el caso extremo de que el crédito fuese dispuesto al completo, lo que supondría un incremento medio de +9,44% de los APRs).

Conforme avanza la crisis, es probable que las entidades registren crecientes volúmenes de préstamos morosos, que pueden alcanzar niveles similares a los de la crisis de la deuda soberana. Un análisis de sensibilidad basado en los test de estrés de 2018 muestra que las pérdidas por riesgo de crédito podrían restar entre -230pb y -380pb al ratio CET1, sin tener en cuenta el efecto positivo de las moratorias y garantías. Por lo tanto, el sector bancario contaría en promedio con suficiente capital para cubrir las pérdidas potenciales bajo el shock de riesgo de crédito más severo, manteniendo todavía un remanente de 1,1 p.p. de APRs por encima de sus requisitos de capital.

De acuerdo con los cálculos anteriores, el volumen potencial de capital disponible para nuevos préstamos procedentes de bancos que tienen superávit de solvencia podría canalizarse hacia préstamos por importe de entre 600.000 mll. € y 1,3 billones € (equivalente al 5% y 11% del total de préstamos a hogares y empresas).

Este análisis confirma que el sector bancario de la UE es en conjunto resistente. Sin embargo, se espera una notable dispersión entre entidades en cuanto al impacto, dependiendo de cómo evolucione la crisis, el nivel de capital inicial de cada banco y la magnitud de su exposición a los sectores más afectados. Existen bancos más débiles, incluidos aquellos que entraron en la crisis con problemas o aquellos muy expuestos a los sectores más afectados por la crisis, y cuya solvencia podría no ser suficiente para superar los próximos desafíos. Además, este análisis no considera el impacto de otros riesgos, como los riesgos de mercado o los relacionados con los ingresos. Las autoridades competentes deben abordar rápidamente cualquier debilidad idiosincrásica que pueda verse exacerbada por la crisis actual.

•·       La rentabilidad seguirá presionada y debilitada durante un período todavía más largo como consecuencia de las políticas monetarias ultra laxas y el creciente deterioro de los activos. En la parte alta de la cuenta, el análisis de sensibilidad muestra las siguientes proyecciones sobre el descenso potencial de los ingresos:

        -     Cada caída del 10% en los ingresos por intereses de préstamos a empresas y hogares daría lugar a una reducción del ROE medio de -100pb y -119pb, respectivamente. Los resultados muestran una notable dispersión, en gran parte atribuible a la gran variedad de modelos de negocio bancarios.

        -     Cada caída del 10% en los ingresos por comisiones se traduciría en una rebaja de -122pb en el ROE medio, y la misma magnitud de caída en los ingresos por ROF resultaría en -28pb de ROE.

La mayor presión sobre la rentabilidad y una digitalización más rápida también podría poner de manifiesto la necesidad de abordar el exceso de capacidad y la consolidación en el sector, a nivel nacional o de la UE.

•·       Los bancos han estado utilizando sus reservas de liquidez y se espera que continúen haciéndolo en los próximos meses. Desde el pasado mes de febrero, las condiciones de financiación en el mercado se han deteriorado significativamente, con los diferenciales aumentando considerablemente y las nuevas emisiones de deuda no garantizadas casi paralizadas hasta mediados de abril. En estas circunstancias, los bancos han aumentado significativamente su dependencia de la financiación del banco central y se espera que hagan uso de sus colchones de liquidez en los próximos meses.

La capacidad operativa de los bancos está bajo presión. Tras el estallido de la pandemia, las entidades han activado sus planes de contingencia, lo que les ha permitido mantener sus funciones esenciales inalteradas. Sin embargo, la gestión de grandes volúmenes de solicitudes de moratoria de deuda y préstamos garantizados, y la preparación insuficiente de algunas unidades offshore para trabajar de forma remota añaden presión sobre sus capacidades operativas. En este ámbito, la EBA ha pospuesto los test de estrés previstos para verano, liberando a las entidades de una carga operativa importante.

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