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Alemania / Riesgos a la baja para el crecimiento

Publicado el 08/04/2019

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Los indicadores de actividad industrial volvieron a decepcionar en febrero y, en algunos casos, ya se sitúan muy por debajo de su tendencia de largo plazo. Además, las exportaciones acusan el impacto del enfriamiento de EEUU y China y de la incertidumbre del proceso del Brexit

Los pedidos industriales decepcionaron un mes más, al retroceder un abultado 4,2%, tras el -2,1% anterior, lo que representa el peor inicio de año desde 2009 y, prácticamente, descarta la posibilidad de que el balance para el 1T19 sea positivo. Por destino, las caídas son generalizadas, destacando negativamente de nuevo los pedidos de fuera de la UEM (-7,9% vs -3,6%), seguidos de los pedidos de la UEM (-2,9% vs -1,2%) y los internos (-1,6% vs -1,4%). La producción industrial fue algo más positiva, al crecer ligeramente por encima de lo esperado y revisarse al alza el dato anterior (0,7% vs 0,0% en enero). Sin embargo, este impulso sigue siendo muy débil y la fuerte señal negativa de los pedidos, sumado a los descensos que vienen mostrando los principales indicadores de confianza empresarial, no permiten confiar en un repunte sostenido de la producción en los próximos meses. Además, el sector del automóvil sigue atravesando un momento delicado y las perspectivas no son demasiado halagüeñas: en febrero, la producción de vehículos de transporte creció un 1,9%, muy lejos de compensar el retroceso del 4,3% del mes previo.

También la evolución de los flujos comerciales aconseja cierta cautela. De un lado, las exportaciones registran un notable descenso (-1,4% vs 0,1%), acusando el impacto de la desaceleración del comercio mundial: según estimaciones del Deutsche Bank, la correlación entre el crecimiento de las exportaciones alemanas y el crecimiento del comercio mundial es del 0,6 -0,7. Por otro, el fuerte descenso de las importaciones (-1,6% vs 1,4%) supone una señal de alerta acerca del momento por el que atraviesa la demanda interna. Esta evolución de los flujos comerciales explica que el superávit de la balanza comercial, en términos ajustados, se mantenga en 8.600 millones de euros, mínimos de seis meses.

Por tanto, la debilidad de los datos del sector industrial y la evolución de los flujos comerciales aconsejan prudencia a la hora de estimar el crecimiento de la economía en el 1T19. Por el momento, seguimos confiando en la capacidad de los servicios para impulsar el crecimiento: los indicadores de confianza empresarial en el sector siguen en valores muy elevados y el consumo privado mantiene su vigor, (las ventas minoristas aumentaron en febrero un 0,9%, tras el 2,8% anterior), tendencia que continuará en los próximos meses, tal y como apunta que la confianza de las familias se mantenga cerca de máximos. En balance, recortamos a la mitad el crecimiento en el 1T19, hasta el 0,2%, lo que rebaja 0,2 p.p. el conjunto del año hasta el 0,8%. Con todo, los riesgos para estas previsiones se concentran a la baja.

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